Tratan de dilucidar si el cadáver hallado en un campo es de un hombre con pedido de paradero
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En efecto, por lo que consta en el expediente iniciado a través de la instrucción penal preparatoria, no hay certezas aún sobre la identidad del cuerpo, aunque ya se descartaron algunas posibilidades.
Según trascendió, en la Justicia están abiertas tres instrucciones de averiguación de paradero que podrían haber tenido que ver con este cadáver hallado. Empero, con el paso de las horas fueron descartados dos de las posibilidades en juego.
A saber, una era sobre el caso Abel Barbero, que como se informó en ediciones pasadas fue confirmado que las características de los restos encontrados no se condicen con el abuelo buscado, sobre el cual incluso se ofrece una recompensa por quien aporte datos sobre su paradero.
La segunda hipótesis tenía que ver con el joven que desapareció hace 10 meses en Buenos Aires, por el cual se realizó recientemente una movilización hacia el Municipio y las autoridades comunales se comprometieron a acompañar el reclamo.
Se trata de la desaparición de Gonzalo Jacobo Iñiguez, un joven de 19 años con quien su familia mantuvo un último contacto telefónico desde Capital Federal y desde entonces no obtuvieron más respuestas.
Una pista
El tercer caso responde a la desaparición de otro hombre desde diciembre, de apellido Roldán, con domicilio en calle Machado, de quien se mantiene la averiguación de paradero.
A priori, sus características, además de un par de testimonios que se sumaron al expediente, harían inclinar a que podría tratarse de la misma persona, aunque los investigadores se mostraron muy cautelosos a la hora de precisiones y mostrar algún optimismo.
Por lo que se dejó trascender, un amigo del citado habría reconocido el calzado (una zapatilla deportiva) como la que usaba el buscado, como así también el faltante de una pieza dentaria que coincide con los restos hallados en el campo.
Ante las coincidencias, se buscó contar con información precisa desde el Hospital Santamarina sobre la historia clínica del hombre, sin embargo no hay registros de ingreso alguno de esta persona.
Así las cosas, nada fácil resultará esclarecer la identidad del cadáver, por lo que se ha gestionado ante el departamento forense de La Plata para realizar un análisis de las piezas dentarias y con ello tratar de determinar su identidad, entre otros estudios que se practicarán.
El caso
Vale reseñar sobre el macabro hallazgo: en las primeras horas de la tarde del jueves de la semana pasada se encontraron los restos óseos en un arroyo ubicado en el interior del establecimiento La Paulina, campo situado en un sector de dificultoso acceso, a unos 20 kilómetros del cruce Scarminaci, en un desvío del camino a Las Numancias.
Según se informó a través de las páginas del Diario, la detección de los restos fue realizada por un trabajador del campo, que inmediatamente dio aviso a la policía. En el lugar, se constituyó personal de Patrulla Rural, del cuerpo de peritos y funcionarios de la fiscalía en turno.
El hallazgo habría sido casual, ya que en ese sector del campo sólo se realiza actividad agrícola, por lo que la circulación se realiza a bordo de máquinas y tractores.
En esa oportunidad, un cambio en la modalidad del recorrido (debido a que dos vacas se escaparon hacia un campo vecino) derivó en el macabro descubrimiento.
En esas circunstancias, en una hondonada, formada por una vertiente de un arroyo, fueron hallados los restos óseos, partes de un roído pantalón y una deteriorada zapatilla blanca deportiva.
La primera presunción era que podría tratarse de Abel Barbero, el vecino de 77 años que desapareció el pasado 3 de diciembre.
Si bien con el correr de las horas las conclusiones iniciales llevarían a descartar tal alternativa, al día siguiente fueron confirmadas por los familiares del jubilado, que se presentaron en la morgue del Hospital para reconocer el cuerpo.
Fuentes judiciales indicaron que, a partir del peritaje inicial realizado por el médico forense Roberto Leitao, se trataría de un hombre entre 40 y 50 años de edad, al que le faltaban todas las piezas dentarias de la mandíbula y a priori no presentaba lesión ni orificio el cráneo.
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