Tres delincuentes maniataron a la dueña de una despensa de barrio durante un asalto
Tras vivir un difícil episodio de inseguridad hace varios años, oportunidad en la que su marido dispersó “a los tiros” a un delincuente, ayer por la mañana tres personas ingresaron raudamente al local. Actuaron con sus rostros descubiertos, y uno de ellos armado.
Primero entró uno, que tomó a la mujer y la llevó hacia la propiedad contigua, donde tiene su vivienda particular. Controlada la situación, maniató a la víctima con unos pedazos de sábanas que llevaba consigo, dejándola en una de las habitaciones.
Por último, ingresaron los otros dos ladrones, que centraron su accionar en el local comercial. Enseguida se dirigieron hacia la caja registradora, en busca de los billetes de la escasa recaudación de la jornada que recién comenzaba. También sumaron mercadería, electrodomésticos, un celular y las llaves, dejando a la dueña de la despensa encerrada en el interior de la propiedad, sola.
Cuando vio que la situación se había normalizado, la comerciante se acercó hacia una de las ventanas que dan hacia la calle y comenzó a pedir ayuda. Una vecina escuchó los gritos y dio inmediato aviso al sistema de emergencias 101 Mejorado.
Posteriormente, se comunicó con su hija que, con una copia de las llaves, logró abrir la puerta del inmueble y liberarla.
Lo sucedido
La hija de la víctima del asalto transmitió a este Diario los detalles de lo sucedido instantes previos en el comercio ubicado en Almafuerte al 1900.
En primer lugar, dijo que el atraco ocurrió a las 9.30, cuando “recién había abierto”, para explicar la escasa cantidad de efectivo que había en la caja registradora, aunque señaló que también sustrajeron unos 300 pesos que la mujer tenía en su cartera.
Indicó además que uno de los asaltantes, que portaba un arma, “se fue con ella a la habitación mientras revolvía todo”, y que “la dejaron encerrada porque se llevaron todas las llaves”.
Luego confirmó que tras cumplir con su objetivo “se fueron caminando” y que su madre, minutos después, “abrió la ventana y empezó a los gritos. Ahí se acercó una señora, que ante el pedido se dirigió hacia un comercio cercano desde donde realizó el llamado al 101”.
La damnificada aseguró que la noche anterior, a última hora, vio merodear a las tres mismas personas por la cuadra, a quienes no les abrió la puerta bajo el pretexto de que estaba a punto de cerrar.
Frente a esta situación, sospechan que es probable que hayan intentado cometer el atraco el lunes por la noche. “Estamos un 90 por ciento seguros de que fue así”, dijo la familiar de Carrocio.
Para finalizar, aseguró que es la primera vez que sufren un hecho de estas características en el lugar, que el barrio es “tranquilo” y que la responsable de la despensa es “conocida por todos” los que habitan en la zona, quienes suelen ser sus clientes del día a día.
“Es un negocio de barrio al cual vienen mujeres o en su defecto sus hijos. No entra gente de otros lugares, es raro. Entonces, se maneja con gente de la manzana”, resaltó.
Para finalizar, descartó que hayan ejercido violencia física hacia la mujer mayor. u
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