Tres jóvenes sorprendieron a una abuela dormida y uno simuló que era su nieto
Cerca de las 5, vecinos de la zona comunicaron al 101 que tres sujetos habían ingresado al negocio con fines de robo. Mientras tanto, la propietaria Elida María Bonuccelli, de 72 años, se encontraba durmiendo en una habitación contigua al local.
Al llegar el personal de la Seccional Tercera comprobó que habían destruido la puerta de acceso con una barreta y que el comercio presentaba gran desorden.
Al escuchar la llegada de los efectivos, los tres malhechores ingresaron a las dependencias de la vivienda, en su búsqueda desesperada de una salida por el fondo de la finca. No lograron su cometido debido a que puertas y ventanas estaban enrejadas.
En una habitación dormía la propietaria, quien se despertó por los ruidos y se encontró con ladrones y policías rodeando su cama. Enseguida, gritó para que la escucharan sus familiares que habitan la casa lindera.
En la confusión, uno de los jóvenes que había entrado con fines de robo se sentó a la mesa junto a la dueña de casa y le dijo a la policía que era uno de sus nietos. Enseguida, un familiar de la mujer lo desenmascaró.
Además, tras el traslado de dos demorados y la llegada del comisario y el perito en rastros, la hija de la dueña de casa encontró a un tercer ladrón escondido debajo de la cama.
A esa altura, la abuela permanecía atónita y confundida ante el terrible episodio que le tocó vivir.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos tres fueron trasladados a la Seccional Tercera, imputados por el delito de “Tentativa de robo agravado por efracción infraganti delito”.
La policía informó que en el lugar secuestraron una barra de hierro de 60 centímetros de largo, que podría haber sido utilizada para violentar la puerta y la reja del acceso principal; una gomera casera y una campera de nylon color negro perteneciente al aprehendido Lamas.
Anoche, el único que permanecía detenido en la Seccional Tercera era Raúl Alberto Lamas, quien estaría vinculado a un robo anterior, mientras que los otros dos aprehendidos habían recuperado la libertad.
Vivir tras las rejas
Mientras su yerno arreglaba los daños ocasionados por los ladrones, Elida Bonuccelli le contó a El Eco de Tandil los detalles de la agitada madrugada que atravesó.
“Yo estaba durmiendo. Sentí unos ruidos, unos golpes y gritos, y cuando me desperté sobresaltada, tenía dos personas al lado de mi cama, pero a oscuras. Quisieron salir por la ventana porque la policía, gracias a Dios, vino enseguida porque estaba cerca”, relató.
Los jóvenes pretendían fugarse por una ventaba que está ubicada sobre la cama en la que descansaba la mujer. “Está todo con rejas, entonces se encontraron cercados. Rompieron la ventana pero no pudieron salir. Después quisieron salir por la puerta del fondo, pero está todo con rejas”, describió.
La vecina, que se instaló en Rosales al 2.200 en 1957 y hace 40 años abrió el negocio, indicó que “vivo tranquila porque tengo rejas, pero las de adentro del kiosco las hicieron saltar”. De todos modos, confió que ahora va a colocar alarma para tener más seguridad.
Aún un poco dormida, se sentó a la mesa y el chico la imitó. “El policía dice que le preguntó: ‘Quién sos’, y él le dijo: ‘Yo soy el nieto, es mi abuela’. Yo no lo escuché. En eso viene mi yerno y dice: ‘No, ése no es el nieto. Ese es un ladrón’”.
En ese instante, la policía preguntaba por un tercer ladrón, pero no le querían decir dónde se escondía. “Después vino el perito y todo. Mi hija les dice: ‘¿Me dejan revisar la casa a mí?’. Yo lo tenía abajo de mi cama”.
“Yo le dije al chico: ‘Te conozco desde chiquito, ¿a vos te parece que me hagan esto?’. Pero si no fuera por mi yerno que dijo que no es el nieto, me parece que se queda a vivir conmigo. El abuelo del chico vino tres veces a pedir disculpas ya”, confió.
Finalmente, a Elida no le robaron y, afortunadamente, tampoco la lastimaron ni la amenazaron.
En cuanto a los antecedentes de delitos sufridos, indicó que el 20 de julio pasado –el Día del Amigo- la asaltaron a mano armada cuando en el comercio había clientes y se alzaron con dinero en efectivo.
Resaltó que todos los vecinos conocen a los ladrones porque también viven en el barrio y uno de ellos fue el que la asaltó el 20 de julio pasado, a plena luz del día y con varios clientes como testigos.
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