Tres pacientes muertos en un incendio de un neuropsiquiátrico de Bernal
El incendio comenzó a las 22.15 del lunes en una habitación de la Clínica Privada de Psicopatología “9 de Julio”, ubicada la calle 9 de Julio 146, entre Drago y Lavalle, de esa zona del sudeste del Gran Buenos Aires.
Según las primeras pericias, el incendio se originó en la habitación en la que se alojaba un joven de 20 años, ingresado horas antes a la institución, y un hombre de unos 40, que murieron en el acto carbonizados.
En tanto, horas más tarde, se produjo el fallecimiento de un tercer paciente, un hombre de 61 años, que había sido en un primer momento internado en el Hospital Iriarte, aunque luego fue derivado a una clínica privada.
Por otro lado, un cuarto paciente, un hombre de 38 años, se encontraba internado en el mismo hospital en situación muy grave, con quemaduras en el 80 por ciento del cuerpo.
El resto de los internos se encontraba internado en el mismo centro asistencial, además de los hospitales de Wilde y Florencio Varela.
Los pacientes que no sufrieron heridas en el marco del siniestro fueron trasladados a otro neuropsiquiátrico, situado en el vecino partido de Avellaneda.
Las víctimas asistidas son todos hombres de entre 35 y 50 años que, como poseen obra social, una vez que fueron estabilizados en su vía aérea y su estado hemodinámico, estuvieron en condiciones de ser derivados durante la madrugada a sanatorios privados.
En tanto, el paciente de 38 años que continúa internado en la terapia intensiva del “Iriarte”, se encuentra estable pero con riesgo de vida, a la espera de ser trasladado a un Centro de Quemados, dado la gravedad de su cuadro, según informó el Ministerio de Salud bonaerense.
Hasta el momento se desconocen los motivos del siniestro, que debió ser combatido por seis dotaciones de bomberos, y se esperaba que a través del peritaje se puedan conocer las causas, aunque no se descartaba que haya sido intencional, a pesar de que el establecimiento cuenta con medidas de seguridad para evitar ataques incendiarios por parte de los internos.
En un primer momento los bomberos presumen que el siniestro podrían haberse ocasionado por un cortocircuito en la instalación eléctrica.
El bombero Carlos Núñez, en declaraciones al canal C5N, sostuvo que es poco probable que las causa haya sido intencional ya que en las habitaciones “no hay estufas, no se le permite a los internos tener elementos para prender fuego, ni se permite fumar”, como parte de las medidas de seguridad. NA
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