Triunfalista, Lunghi apuntaló a sus candidatos y le pegó duro a la oposición justicialista
La mística radical, recuperada por el lunghismo en Tandil allá por 2003, acompañó anoche una nueva demostración de fuerza en un colmado gimnasio del club Gimnasia y Esgrima. El lugar, testigo de los cierres de las últimas tres elecciones, volvió a convertirse en escenario de un acto en el que abundó el triunfalismo. La Juventud Radical y sus bombos, la música atronadora, videos que apelaron al sentimiento y otros a la capacidad de gestión traducida en obras le dieron calor a la helada noche serrana.
Miguel Lunghi fue nuevamente el protagonista. Esta vez, como pocas, el pediatra que trabaja de Intendente pasó de la satisfacción por sus logros a la emoción por sus afectos, y sin escalas a un enojo visceral con sus opositores. A nivel provincial, calificó de ?inmoralidad? a los recursos volcados en la campaña por Francisco de Narváez y los K, y opinó que ?pertenecen a la misma escudería?. En el orden local, la emprendió contra Néstor Auza, Roberto Mouillerón y Facundo Llano. ?Vuelan muy bajo muchachos, pero los vamos a ayudar a que aprendan a volar?, les dijo a los que le criticaron el Hospital de Niños -?un elefante blanco?- y le desearon ?lluvia? para su inauguración.
A esas alturas, la Juventud Radical, con toda su energía, redoblaba la apuesta y apuntaba al 2011, en un coro que pedía ?seis años más de Gobierno de Lunghi?.
En el final, luego de repasar los logros de su gestión, su impronta ?intacta? para ?seguir haciendo? y ratificar su identidad en otro tiro por elevación a sus opositores, habló de su ?amigo? Carlos Fernández, ?que será un senador de trabajo y no un vende humo que nunca fue a mi despacho?, en alusión a Auza. También apuntaló al resto de los candidatos: ?Les pido que me sigan ayudando, tienen mi garantía de que Marcos Nicolini es uno de los más grandes dirigentes de Tandil, y Atilio Magnasco es un señor, que viene a servir y no a servirse? se despidió en medio de una ovación.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Fernández, también duro
La espera había sido con Serrat y Sabina, hasta que ?La gran bestia pop? de Los Redondos de Ricota, un antiguo hit de campaña, metáfora del Lunghi de estos días, sirvió de cortina para la presentación de los candidatos.
Carlos Fernández arrancó los discursos repasando su marcha por la Quinta Sección Electoral, a la que espera representar desde una banca en la Legislatura provincial. Con su natural elocuencia, el jefe de Gabinete comunal, que fue presentado como ?el hombre de las causas justas? repitió: ?No vengo a comprometer, vengo a comprometerme?, y no tardó en cargar contra las candidaturas ?truchas?.
Al mencionar a la oposición justicialista, les achacó que en ?22 años de Gobierno en la Provincia han fracasado. Se tienen que correr para dejar a los que saben?, disparó. Enseguida se quejó con ironía de que ?encima tenemos como adversarios a un pingüino patagónico, a un colombiano, y a un Gobernador que es porteño?. Volvió sobre las canteras y su decisión de presentar el proyecto de ley consensuado con Daniel Scioli y se despidió ovacionado.
Palo y a la bolsa
A su turno, Atilio Magnasco repasó lo acontecido con la producción en la era menemista y en el kirchnerismo, criticó con dureza a los K y no escatimó elogios para el Gobierno de Lunghi.
Marcos Nicolini, que fue presentado con un video que apeló a los sentimental, se mostró más suelto que en anteriores ocasiones. Dijo representar a ?un Gobierno popular y progresista de verdad, no como el otro, que es sólo discurso, usa carteras Louis Vuitton y tiene que ser acompañado por la policía? cuando recorre el Interior.
También adquirió un perfil alto para pegarle a los ?dos Néstor?, en referencia a Kirchner y Auza. Respecto del natural de Dudignac, sostuvo que ?volvió para azotar a los traidores, y ahora me quiere pelear a mí. Ante cada agresión, le contesto con idea?, remató y se ganó el aplauso de la multitud.
Después llegó el turno de Lunghi, la euforia en su pico más alto y el choripán. El radicalismo confía en un nuevo éxito. Por lo observado anoche, tiene con qué.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios