Ultimos días de ?Limbo?, en Abra
Hasta el 16 de mayo, en Abra Galería (Pinto 208) se puede visitar la muestra fotográfica “Limbo” del artista Ezequiel Montero Swinnen, con curaduría de Milagros Del Castillo.
La obra de Montero Swinnen se centra en el estudio y experimentación de la experiencia humana de la memoria, el tiempo y el espacio desarrollando una variedad de técnicas: fotografía, dibujo, video e instalación.
Partiendo de la fotografía como medio que permite aunar múltiples experiencias, el artista presenta en esta oportunidad, una selección de obras que atiende tanto a la sensibilidad artística como a las estrategias formales utilizadas por él en toda su obra.
Montero Swinnen indaga constantemente los límites del tiempo: la pausa y el movimiento. Polaridades que se atraen y ponen al espectador frente a instantes sin contexto que el público reconoce como propios.
A partir de la elección de situaciones universalmente familiares construye espacios de silencio, intriga y misterio. Escenarios que sugieren un tiempo en pausa-detenido y en los que prevalece la naturaleza de un magnetismo alterado: las piezas se relacionan caprichosamente entre sí (fuerzas de gravedad invisibles las sostienen, enlazan y sincronizan).
La propuesta
-¿De qué se trata “Limbo”?
Ezequiel Montero Swinnen: -Es una serie de fotografías que tiene que ver con objetos que vuelan por los aires. Están en una instancia intermedia entre cielo y tierra. Limbo es eso, un estado intermedio entre dos cosas. El objeto volador, suspendido, hace referencia a la pausa, al tiempo pausado.
-¿Son objetos captados con fotografía?
E.M.S.: -Sí, con toma directa. Las fui sacando con gente que me ayuda.
-Hábleme de esos objetos.
E.M.S.: -Una obra es parte de una serie más grande, que son unos zapatos que están volando. Son todos paisajes de La Pampa, de donde soy oriundo, y adonde voy a sacar las fotos porque estoy residiendo en Buenos Aires.
En otra serie, hay doce fotos de una sábana flotando de diferentes formas. Son doce posibilidades de cómo esa sábana se despliega en el aire. Cada vez que la tirás salen imágenes diferentes.
Después hay una serie con una escalera que está apenas flotando. Son cinco imágenes que corresponden a cinco momentos del día y da cuenta mucho del tiempo. El tiempo personal se relaciona con lo que vos percibís y cómo se dan las cosas en la naturaleza.
-Cómo surge la idea de trabajar en este espacio.
E.M.S.: -Creo que, de chico, vi tanto la línea de horizonte de La Pampa que necesité que hubiera un eje vertical y creo que de ahí salieron estas ideas.
Compartir la obra
-¿Estas obras ya estuvieron expuestas en otros espacios?
E.M.S.: -Sólo la de los zapatos, el resto fue especialmente realizada para exponerla en Tandil.
-¿Cómo surgió la idea de exponer en Tandil?
Milagros Del Castillo: -A Francisca Ramos Mejías, responsable de Abra, la conocí trabajando a principios de 2013. Yo entré a trabajar a un lugar que ella estaba dejando. Así que fue una conexión de traspaso y trabajo. Si bien nos conocimos poco, porque ella se estaba yendo, pero ella me contó de su proyecto de galería en Tandil y siempre estuve atenta a las muestras que iba presentando. Ahí empezamos a trabajar con Ezequiel y surgió la propuesta que le hice a Francisca de presentar la obra de él.
-¿Cuál fue tu tarea como curadora?
M.D.C.: -Por un lado, fue generar el contacto con Francisca para que conociera la obra de Ezequiel. Sabía que le interesaba la idea de llevar el arte y su obra a una ciudad del interior.
E.M.S.: -Creo que expuse más en el interior que en Buenos Aires.
M.D.C.: -Hasta ahora, en la galería, nunca se había hecho una muestra de fotografía, entonces fue llevar una disciplina nueva y una obra que no se había visto antes.
-¿Cómo fue pensado el armado?
M.D.C.: -Estuvimos mucho en contacto desde Buenos Aires, teníamos el plano, pero igualmente llegamos antes, tratamos de venir unos días antes para organizar todo.
La idea que teníamos en la cabeza, pensando en el plano y lo que teníamos en mente, cambió totalmente al ver el lugar en vivo.
-¿Cómo se siente de poder compartir su obra?
E.M.S.: -Me gusta que la obra sea muy abierta, que tenga múltiples canales de lectura.
En lo personal está muy vinculado a mis sueños. Muchas imágenes de obras aparecieron en sueños, entredormido. Es la posibilidad de ver algo diferente a lo que ves todo el tiempo. Me interesa acceder en un espacio y tiempo donde no sabés si es un sueño o la realidad.
Mi idea es mostrar esto. Si queda en uno mismo, no germina nada. Lo interesante de hacer una muestra es conocer gente y compartir con ellas. Cada persona que entra, que ve tu obra, te aporta un montón. Ese intercambio es súper rico.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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