Un árbol menos
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailYa sé, antes de que los demás me lo digan: me sobra el tiempo, paseo mucho y estoy un poco protestona.
Me encantan los árboles y no me gusta que los tiren abajo sin razón.
Vivo cerca de la avenida de circunvalación López Osornio. Hace unos años no estaba abierta al público. La sierra estaba poblada de ejemplares añosos: eucaliptos, palmeras, un maravilloso aguaribay, ombúes que habían plantado hace años.
Uno de esos árboles, un añoso pino se erguía en la loma. Era visible desde Bolívar cuando uno enfilaba hacia el lago.
Seguramente no seguía la línea del trazado urbano e invadía la “vereda” de lo que antes no era ni siquiera calle.
Pero ¿a qué se debe ese afán de ser tan prolijitos? ¿Cuánto tardamos en hacer una calle y cuánto tardó ese árbol en adquirir ese porte?
Ya está. Ya lo derribaron al igual que el retoño del pino de San Lorenzo frente al Tiro Federal.
Ya está. Ya lo dije al principio…Me he vuelto una rezongona.
Blanca Cereseto
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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