Un asalto a mano armada y un robo pusieron en el foco la inseguridad
El primero de los hechos en cuestión tuvo lugar el martes, en el domicilio de San Lorenzo al 1500, en el que vive la doctora Patricia Laura Piñeyro (32). La casa es contigua, y se conecta internamente al estudio jurídico de la profesional.
Alrededor de las 12.30, llamaron al portón que da al patio delantero de la propiedad, y al responder, un hombre armado empujó a la mujer hacia el patio interno. Una vez allí, el delincuente la tomó de su cabellera, amenazándola para que no mirara su rostro, y la condujo al interior, donde causó un gran desorden, tanto en la casa de familia como en el estudio, en busca de valores.
De acuerdo a la información policial, el ladrón continuó amenazándola, hasta que la víctima le entregó una cantidad no precisada de dinero en efectivo y una alianza de oro.
Antes de darse a la fuga, el asaltante le repitió que no le mirara el rostro, y se marchó sin dejar rastros.
La damnificada realizó la correspondiente denuncia en la Seccional Segunda de Policía, donde se iniciaron las actuaciones por ?Robo calificado por el uso de arma de fuego?, con intervención del fiscal Gustavo Morey.
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En una vivienda
El restante hecho en cuestión tuvo lugar en la noche del mismo martes, en una vivienda ubicada en Maipú al 1500. A las 20.30 aproximadamente, María Jesús Martínez Medina (78) descansaba en un dormitorio de su habitación, cuando desde allí oyó ruidos que provenían del comedor.
La septuagenaria se incorporó para dirigirse a ese ambiente, donde la esperaba una desagradable sorpresa: tres desconocidos, que habían ingresado tras forzar una ventana, habían causado un gran desorden en la búsqueda de elementos de valor. Al verla, los ladrones la redujeron rápidamente y la ataron a una silla, para continuar con su labor delictiva.
Luego de una hora, aproximadamente, huyeron con un revólver calibre 32 largo, una escopeta calibre 14 y una filmadora. En la retirada, se llevaron la llave de la puerta de calle del domicilio y dejaron a la damnificada amarrada. Tuvo que transcurrir otra hora para que la mujer pudiera deshacerse de las ataduras y pedir ayuda.
La causa por ?Robo calificado? quedó en manos del fiscal Luis Piotti.
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