Un Beto Pascutti auténtico
-¿En qué andás Beto?
-Esperando, desgraciadamente ya arranca el campeonato y no he podido arreglar con algunos clubes del interior y otros de acá. Habrá que esperar a ver qué sale.
-¿Y por qué no arreglaste?
-Con algunos no arreglé en lo económico y, otros, por ahí eligieron otro entrenador.
-¿Nunca dirías que no porque un plantel no te convence?
-Y no porque yo entiendo que un entrenador lo que tiene que hacer es mejorar lo que tiene. No todos tenemos la suerte de poder armar un seleccionado.
-¿Un tipo tan futbolero cómo hace para mantenerse alejado?, ¿en qué ?matás? el tiempo?
-Yo tengo alguna otra actividad, no todo es la pelota. Yo en los últimos tres años tuve mucho trabajo, de Aldosivi me fui a los 15 días a Ecuador, volví de Ecuador al año y los 10 días estaba trabajando en Los Andes. Me fui de Los Andes a los 11 meses y agarré, a la semana, en Quilmes. Muchas veces, más allá de que a uno le guste y acepte todos los desafíos, también es necesario tomarse un tiempito para reflexionar y elaborar.
-Tu familia, ¿contenta?
-Hasta dentro de 15 días cuando no me aguanten más (risas). Me tomé una especie de luna de miel con mi señora y me fui a Bariloche sin los chicos.
-Y estando tranquilo, reflexionando, ¿en qué notaste que estuviste equivocado?
-Más allá de las cuestiones tácticas, comprendí que los tiempos cambiaron y uno no puede pretender que el futbolista actual piense en como lo hacía uno. Me tengo que enojar menos con esas cosas. Pero hablé con varios entrenadores y todos piensan igual, nosotros terminábamos un partido y si perdíamos nos queríamos matar. Hoy ves que los jugadores se van como si nada y en medio de un partido, uno va perdiendo y se ríe como si tal cosa. Yo la verdad que eso no lo puedo entender, se ríen con el rival y a mí si me estaban ganando les quería romper la rodilla. Hoy los chicos son amigos de sus rivales porque se cruzan en los boliches. Yo también era amigo de muchos de mis rivales pero en la cancha les quería ganar. Hoy se perdió lo lúdico del juego, ahora sólo se juega por el dinero. El laburar de otras cosas me sirvió para valorar mucho más esto, yo hoy escucho a futbolistas que dicen: ?No arreglé, me querían dar 15 mil pesos nomás?. Y yo les digo: ?Pero vos vivís en una nube de p? Hay gente que se rompe el lomo laburando 12 horas por día para llevar 3.500 pesos a su casa y si tienen suerte porque es un buen sueldo?. El estar abierto a otras cosas te permite ver todo de otra manera. Por ejemplo, ayer (viernes) cumplí 51 años.
-Feliz cumpleaños.
-Y cuando estoy dirigiendo me llaman 150 personas, hoy que estoy desocupado me llamaron 7. Y yo tengo muy en claro que son los amigos que están y van a estar siempre, no es que me la creo y cuando me llamaban esas 143 personas restantes pensaba que eran todos amigos.
-¿Eso lo tuviste siempre bien claro?
-Sí, cuando te tocan vivir todo tipo de situaciones, después de tanto tiempo, eso ya lo sabés. A mí me tocó pelearla mucho, a los 18 años quedé libre de Chacarita, tenía un hijo y no tenía laburo y tuve que salir a pelearla. Y tenía un montón de amigos que desaparecieron en ese momento. Yo sé muy bien lo que es ganar un partido y que un tipo se cruce para darte un beso y la semana siguiente, jugaste mal y perdiste y el tipo se cruza pero para pasar por al lado tuyo y no saludarte. En definitiva el argentino es así.
-¿Muy exitista?
-Exacto y muy derrotista a la vez. No tenemos términos medios. No tenemos coherencia, hace dos años éramos todos kirchneristas y ahora desaparecieron todos. Con Menem pasó lo mismo, Duhalde? el que está en el poder, el que está bien, el que tiene plata, el que está ganando tiene 2 millones de tipos alrededor. Ahora pierden una elección y desaparecen todos. Se escapan, esto es lo mismo. Yo asumo en un club y me llaman de todos lados, cuando te vas no te llama nadie. Pero uno ya está acostumbradísimo, yo no me mareo nunca. Si estoy ganando y vuelvo de un partido a mi casa y veo que el vecino tiene el farol apagado, le toco timbre para preguntarle si le pasa algo porque siempre lo tiene encendido.
-¿Como técnico y a partir de tu enorme experiencia tenés la seguridad de que tarde o temprano vas a volver a dirigir sí o sí?
-Nadie te asegura nada, yo no sé si volveré tarde o temprano. Sé que tengo la capacidad para dirigir equipos y también que tengo la capacidad como para mantenerme sin vivir del fútbol, pero no me voy a andar mostrando ni llamando a conocidos para que me den una mano. Yo tengo una excelente relación y lo llamo a Don Julio (Grondona) cuando quiero, soy amigo de José Luis Meiszner, que es el segundo de AFA y nunca le pediría que me meta en tal o cual club. Me manejo por desafíos, por hacer lo que me gusta. A mí me ha pasado de agarrar en un equipo de Primera B Metropolitana cuando en Nacional B podía ganar más plata. Lo que me propuso el presidente en aquel momento me gustó más, me gustan las buenas personas que se manejan de frente.
-Y alejado de todo lo bueno y lo malo, ¿qué es lo que más extrañás del fútbol?
-Extraño los entrenamientos y ver que tu equipo logra plasmar lo que vos le planteás en la semana. Me pasó de gozar y de aburrirme con equipos propios, de contar con grandes jugadores y de hacer lo imposible con lo que tenía a mano. El desafío de encontrarle la vuelta y buscar un sistema acorde a los jugadores que tenés. En Almagro hicimos un equipazo y ascendimos a primera, con jugadores que hacán jugadas ensayadas y goles de memoria.
-¿Te imaginás dirigiendo hasta bien grande a lo Angel Tulio Zoff o Timoteo Griguol?
-Sí, voy a dirigir hasta cuando pueda. Es lo que me gusta, yo a los cinco años no tenía juguetes, vivía en la General Paz y lo único que hacía, desde las 9 de la mañana hasta las 8 de la tarde, era patear la pelota. Tenía una bicicleta y no la usaba nunca. Desde algún lado intentaré volcar mi experiencia en esto.
-¿Hoy en día está difícil encarar proyectos a largo plazo y tener apoyo dirigencial?
-A mí hay veces me gritan ?vendehumo? porque grito los goles pero ?vendehumo? es aquel que habla de proyecto futbolístico cuando está claro que acá tenés que hablar de cinco partidos, no más. Si ganás, seguís. Lamentablemente es así.
-¿Serías manager?, este puesto de moda en el fútbol argentino…
-Sí, me imagino en un puesto así, pienso que sería bueno. Aunque mi honestidad me puede jugar en contra, de seguro sería resistido.
-El viernes, Carlos Bianchi decía lo mismo, que ser honesto le juega en contra en un puesto como el de manager.
-Y sí, es así. Y, ojo, como técnico también sufrís eso. Porque primordialmente soy un tipo honesto, uno no puede hacer lo que no siente. En el fútbol te pasás dos meses sin cobrar y está muy mal y uno se queja cuando hay otros que cobran por llevar jugadores. Se hacen 10 ó 20 lucas con eso y después si tienen el sueldo atrasado no les importa porque ya están hechos. A mí tengo conocidos que me dicen: ?Eh, pero vos sos un b…, si llevás a ese jugador te ganás plata y no se la estás sacando al futbolista, se la estás cobrando al representante?. Y yo no soy así, cuando quiera ser representante, lo seré; cuando quiera ser periodista, me dedicaré a eso. No es ético mezclar las profesiones. Yo si ca? a alguien no puedo dormir y el tipo que está acostumbrado a eso se convence y duerme tranquilo.
-¿Soñás con hacer la gran Caruso Lombardi y llegar a dirigir en primera proveniente desde el ascenso?
-No, estuve muchas veces cerca, en Almagro logramos el ascenso y por disidencia con los directivos no se dio. Otra vuelta tenía contrato con All Boys y me llamaron para hacerme cargo del recién ascendido Belgrano pero preferí respetar mi contrato. Obvio que sueño con dirigir en primera, pero si se tiene que dar, se dará. No voy a aparecer en cuanto programa de televisión haya para lograrlo, para mí lo primero es la familia, tengo otros tiempos. No lo critico a Carusito, son formas de ser, pero yo no tengo su energía para ir de un canal a otro. Hay veces pongo la tele y estoy viendo un partido de Inglaterra y lo a veo a él en la tribuna (risas).
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAcerca de Tandil
y sus ejemplos…
-¿Tandil?
-Es una ciudad hermosa, he ido tres o cuatro veces y me encantó. Fui con Quilmes hace poco cuando fuimos subcampeones de la Copa de verano y de chico recuerdo que mi viejo me llevaba a ver la Piedra Movediza. Además, la mejor propaganda que tienen ustedes son sus propios representantes. Leo Martens le hace una propaganda impresionante y Chispa Coldeira lo mismo. Ellos demuestran el amor que sienten por de dónde provienen, son sanos con una gran humildad y una gran capacidad de trabajo. A Leo lo tuve muchos años de jugador y es una extraordinaria persona. El tipo que se sacrifica y llega con hambre por lograr cosas del interior, el gaucho en el buen sentido, con orgullo de su procedencia, de sus padres y mucha personalidad. Acá te encontrás con cada porteño que es puro bla, bla y vos lo ves que en el partido sacan la pierna. Y a Tandil la recuerdo más por su ejemplo que por otra cosa. Una de las últimas veces que estuve fui a buscar un lugar para hacer la pretemporada, y fui a lo de un tipo que tenía una imprenta, no pudimos conseguir nada porque obviamente no me daba para ir a la Posada de Los Pájaros, ja. Y esa vez estuve un fin de semana y recorrimos, es hermosa la ciudad.
-Te consulto por un chico que tuviste poco tiempo en Quilmes?
-Sí, ¿Michel?
-Lo recordás bien: Martín Michel.
-Sí, él venía de Grupo Universitario, donde era figura en el Argentino B, era Maradona allá. Seguramente si llegaba tarde a un entrenamiento no le decía nadan y jugaba igual. Había hecho cinco o seis goles en un partido y yo pedí referencias de él, en Tandil y Mar del Plata. Tiene muchas condiciones y aparte personalidad, es guapo. Seguramente le pesó un poco el ritmo de nuestro entrenamiento, nosotros trabajamos muy duro en ese aspecto y lo puede haber afectado, incluso, hasta en generarle alguna lesión. Lo fuimos llevando de a poco y después tuvo la desgracia de una lesión, del tiempo que estuvo acá padeció unos meses una pubalgia y eso le jugó en contra también. Cuando volvió, yo hablé con él, le dije: ?Mirá, te va a costar jugar, no te vamos a tener en cuenta?. Obviamente él, en seis meses, se quería mostrar, pero se la bancó igual, de todos modos me parece que es un buen pibe, joven, tendrá 24, 25 años y todavía puede volver y jugar en este nivel, tranquilamente. Quién te dice que viene mañana y termina jugando en la primera de River. Ojalá. Tiene condiciones para jugar en la B Nacional. Por ahí vuelve y, con otro entrenador, con otro tipo de trabajo, eso le juega a favor y la rompe. Con nosotros no se le dio.
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