Un buen hombre (o mujer), la mejor opción
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Además de la ola de asaltos y robos –impensado: en promedio, un robo a mano armada por día-, la nota de esta semana fueron los encuentros políticos de diversos partidos.
El PRO, que sorprendió invitando al empresario turístico Luis Cerone, reunió a la tropa en un plenario de candidatos. El objetivo de mínima en estas sierras es conservar la banca que hoy ocupa Claudio Ersinger.
Por otro lado, el kirchnerismo vernáculo se encolumnó detrás de la figura de Diego Bossio, con sede en el Campus Universitario, para celebrar un plenario. De allí saldrá un documento diagnóstico sobre la situación de la ciudad que darán a conocer en los próximos días.
A priori, se entiende que es sano que los partidos debatan sus ideas, pero también es necesario que encuentren a los mejores hombres (y mujeres), los mejores nombres, los más preparados, los más honestos, las mejores opciones para que los ciudadanos puedan elegir, tengan opciones.
El los últimos años el Concejo Deliberante se ha convertido en un espacio chato. Para quienes lo integran, se convierte en un castigo antes que en una distinción. Se ha perdido de vista la vocación de servicio, el valor de encarnar la voz de los vecinos, de defender sus derechos.
Se extraña el debate encarnizado por imponer una idea, la información certera y el conocimiento profundo, el estudio concienzudo de las causas de todos. Hoy la mayoría de los proyectos no le importan a nadie. Es porque no se conocen. Ni los propios concejales, los presuntos autores, se encargan de salir a “vender” sus propuestas para compartirlas con la comunidad.
El bloque oficialista ratifica todo aquello que plantea el Departamento Ejecutivo, mientras que la oposición aguarda a que su suerte cambie para ejercer como tal, volver a ser fuerte desde los números para terminar con la hegemonía de la mayoría automática.
Para todos es más cómoda la postura adquirida en estos últimos años, esa que habla de un noventa y pico por ciento de ordenanzas que salen de la comisión con acuerdo. Lo triste es que a veces muchos no saben lo que se está votando. Mucho menos, el tandilense medio.
A pocos meses de los comicios es atinado replantearse el rol de los legisladores de todos los niveles. Optar por el perfil de aquel que se compromete, se sensibiliza y se pone en el lugar del otro; de quien encarna los problemas cotidianos del ciudadano que es, en definitiva, al único que representa.
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