Un camionero denunció que le robaron 46 mil pesos, pero en realidad los había escondido
Según informó el diario Uno de Entre Ríos, todo se inició con la presentación que realizaron los dos hombres el pasado domingo alrededor de la 1:30 en una comisaría de Paraná. Ante los efectivos, el camionero y su acompañante aseguraron que a la altura del kilómetro 23 de la ruta 18, en cercanías del arroyo El Espinillo, fueron interceptados por un Fiat Uno color blanco sin patente.
Del mismo se bajaron cuatro ocupantes armados, que comenzaron a efectuarle disparos de arma de fuego a los dos denunciantes, que regresaban en su camión desde San Juan, donde habían trasladado pollos de un empresario de la localidad de Viale. Por ese trabajo, el camionero y su acompañante habían cobrado 46 mil pesos en efectivo y a su regreso a la localidad de Paraná, denunciaron el robo.
En la declaración, se hizo saber que hubo al menos cinco impactos de arma de fuego calibre 9 mm y los hombres encapuchados, los redujeron y les llevaron la plata que estaba en un bolso dentro de la cabina.
Con los datos aportados la policía realizó un operativo cerrojo, pero no se ubicó ningún vehículo con las características dadas.
Al analizar las declaraciones de ambos denunciantes, personal de la Jefatura de Policía de Paraná no encontró claros algunos puntos, que eran “contradictorios y dudosos”.
Estas ideas fueron solventadas con las pericias balísticas, que determinaron que los proyectiles eran de un revólver calibre 22, y habían sido disparados con el camión detenido y de arriba hacia abajo. Eso no coincidió para nada con lo expresado por los denunciantes, en función de que los piratas habrían baleado al camión desde el auto en movimiento.
A esa altura de los acontecimientos el jefe departamental, Carlos Schmunk, y el personal de la División Investigaciones y de Operaciones tenían sobradas sospechas de que el ilícito no había existido.
Así fue como el domingo al mediodía, las supuestas víctimas del hecho fueron convocadas a la comisaría, y allí uno de los denunciantes se quebró frente a las pruebas existentes. El círculo de la mentira terminó por cerrarse, cuando personal de la departamental encontró escondido en la base del puente del arroyo Sauce Grande una bolsa con los 46.000 pesos.
La última prueba que terminó de derrumbar la coartada del camionero fue la existencia en sus manos de restos de pólvora, según determinó el examen de parafina. El hombre pretendió defenderse de esto al informar que en el camino habían cazado liebres patagónicas junto a su compañero, pero en La Rioja, por donde debieron transitar en el regreso a Paraná, esa especie no existe.
La causa quedó en manos del juzgado de Eduardo Ruhl, quien determinó que se entregara el camión y el dinero al empresario de Viale dueño de la mercadería, en tanto que se esperaba por la resolución por la situación penal del camionero y su acompañante, que quedaron detenidos.
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