Un centenar de personas se autoconvocó en la Plaza de las Banderas por la paz mundial
En sintonía con la meditación que se impulsó a nivel mundial, en donde miles de personas de distintos países se sintonizaron ayer a la misma hora y bajo el mismo pedido ejerciendo un gran caudal de energía, alrededor de un centenar de tandilenses se convocó en la Plaza de las Banderas, bajo un sol radiante.
En paralelo en nuestro país, esta movida se replicó en Córdoba, Capital Federal, Rosario, La Plata, Miramar, Bariloche, Lago Puelo, Chubut y otras ciudades como Tandil, en donde el “Banderazo Mundial por la Paz” hizo eco de esta iniciativa.
En plena jornada, y habiendo meditado un largo rato durante la mañana, Eduardo Ferreira, María Florencia Gómez y Claudio Roco -quienes se acercaron de manera espontánea a la plaza- conversaron con este Diario.
En primer lugar, Ferreira explicó que “estamos formando parte de una gran movilización a nivel mundial que se ha realizado hoy en todo el planeta a favor de la paz, acompañando esa energía en coincidencia o no con la fecha 11/11/11, cualquiera sea, todo el mundo está pulsando por algo para rescatar, ese sentimiento de querer la paz y el amor universal”.
Por su parte, Gómez contó que la convocatoria fue abierta a toda la comunidad tandilense, mientras que Roco enmarcó la iniciativa en el significado de esta fecha. “Básicamente, en el 11/11/11, a nivel energético se abre un portal en la tierra, entra toda una energía positiva para el cambio del planeta, para que haya paz y amor”, dijo, al tiempo que remarcó que “lo más importante es que la gente despierte conciencia”.
De alguna forma, acotó el joven que “acá estamos activando esto de poder meditar, encontrarse, vibrar por la paz y convocamos a toda la gente de la comunidad que quiera aportar con su semillita para que podamos seguir creciendo por un mundo armonioso”.
Consultados acerca de la meditación que llevaban adelante en un marco natural que invitaba a disfrutar del día, Ferreira aclaró que “quisimos, sin estructuras, acompañar sobre las 11 de la mañana el pulso a nivel mundial para coincidir con los demás. Hicimos una meditación donde participaron las energías de todas las espiritualidades, en oraciones que hizo un amigo nuestro. Esa es la esencia de este movimiento, corresponder a todas las artes, ciencias y espiritualidades”.
A lo largo del día, detalló que “haremos actividades de manera fluida, con música, presentaciones, nuestras charlas, hay también una feria; todos nos podemos ayudar con la energía particular. Y si todo sale bien, con la salida de la luna”.
El símbolo
de la Paz
Consultados acerca de qué significa el símbolo del círculo en rojo, con los tres puntos en su interior, plasmado en varias banderas que se alzaron en el verde predio, Ferreira explicó que “el círculo superior representa a la cultura, y en su interior están reunidas todas las artes, las ciencias y las espiritualidades”, al tiempo que aclaró que “no decimos religiones porque son éstas las que estructuran, entonces, el encontrarse con el interior y buscar la paz es nuestra pulsión y muchos de los que vinieron acá, encontrando un pequeño retazo para la paz interior, ya está pulsando para la paz del mundo”.
En relación a la continuidad de este tipo de jornadas de meditación a nivel local, Roco acotó que “se han hecho otras manifestaciones, por ejemplo, los últimos domingos de cada mes donde se reúne gente y se comparte el rato”.
Seguidamente, Ferreira insistió en que “cada espiritualidad tiene su sistema y lo importante es corresponder a la búsqueda. El gran cambio que le espera a la humanidad no es nefasto o con la imagen de cataclismo que muchos pregonan, sino que se trata de un cambio espiritual que ya empezó hace rato”.
Por último, expresó que “parte de este cambio de la humanidad es todo lo que está ocurriendo a nivel mundial: amenazas con caerse el sistema, el pueblo se rebela contra la estructura sistemática; entonces tiene que haber un cambio para que la humanidad entre en otro clima. Hacia eso tendemos y éste es nuestro granito de arena”.*
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