Un chico de unos diez años y un cómplice mayor asaltaron el sábado a una remisera
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Dos nuevos delitos contra trabajadores del volante se conocieron en las últimas horas, de los cuales sólo uno fue denunciado, ya que la víctima del restante consideró que formalizar el caso sería “una pérdida de tiempo”.
Lo llamativo del hecho no denunciado es que fue llevado adelante por un hombre que tomó el servicio del auto de alquiler junto “a un chico de unos diez o a lo sumo once años”, según relataron allegados a la víctima.
Además, el asalto ocurrió a poco de que oscureciera en Tandil, pasadas las 19.
Se supo que la víctima no realizará la denuncia ante la policía, por lo que desde la empresa para la que trabaja requirieron la estricta reserva de datos que pudieran dar con su identificación.
Con tal condición, se pudo saber que la secuencia comenzó cuando la mujer dejó a una pasajera en Quintana al 400 y se acercó al coche un hombre con el niño.
Tras preguntar si estaba libre, el supuesto pasajero pidió “por favor que lo llevara hasta Beretervide al mil”. El hombre se sentó en el asiento delantero mientras que el niño subió atrás.
Al llegar a destino, le pidieron a la mujer que siguiera hasta una plaza cercana, momento en el cual el mayor extrajo un cuchillo de entre sus ropas y se lo apoyó a la mujer en la región costal.
Con la misma escuela
De acuerdo a la reconstrucción realizada, el delincuente intentaba prender la luz del habitáculo con desesperación para alzarse con el dinero, mientras que la damnificada trataba de tranquilizarlo y le explicaba que la maniobra se hacía desde la llave de luz corta.
El hombre le sacó a la remisera billetes y monedas, mientras que en determinado momento intervino el niño y le extrajo los papeles.
Ante el ruego de la víctima dado que le significaría varios días sin trabajo, debido a los trámites que implicaría su pérdida, optaron por devolverlos.
No obstante, el menor se alzó con un costoso celular, mientras le decía a la remisera “callate o te c… a trompadas”.
“Hacer la denuncia es de gusto, ya que al chico lo sueltan antes que lo atrapen. Y el mayor, seguramente también sale fácil. Así lo entiende la chofer, que no quiere seguir perdiendo tiempo, “demasiado que la cuenta y no le hicieron nada físicamente”, dijo un allegado.
A la salida de un
local bailable
El segundo atraco en cuestión fue denunciado en la Seccional Tercera local por el chofer Carlos Godoy.
El damnificado cumple funciones para la empresa Remís Tandil, conduciendo un Fiat Siena, dominio IEU 923.
Aproximadamente a las 2, levantó como pasajeros a una pareja en el boliche ubicado en Murature y Lisandro de la Torre.
Los jóvenes pidieron como destino Pujol y Beretervide, lugar en el cual demandaron seguir hasta calle Primera Junta.
Al llegar al lugar, el hombre intimidó al chofer, colocándole un pedazo de vidrio en el cuello y obligándolo a entregar la recaudación, estimada en unos 300 pesos.
Con el botín, los jóvenes se dieron a la fuga a pie, en dirección al puente ferroviario.
La causa penal iniciada se caratuló como “Robo calificado por el uso de arma impropia”.
En una camioneta
María Sica denunció el viernes que desconocidos violentaron el vidrio de una ventanilla de su camioneta Ford Ranger y le robaron un bolso de cuero que contenía 700 pesos, tarjetas de crédito y diversa documentación.
El delito fue cometido al mediodía en Jujuy y Formosa.*
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