Un colectivo cargado de chicanas e internas
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Dicen que para un ataque no hay nada mejor que otro ataque. Que poner el debate, la polémica en otro escenario, al menos, alivia el impacto. Algo de eso pergeñó el radicalismo a la hora de asumir el costo de aprobar un incremento en el boleto plano y así transformar el servicio de transporte público de colectivos en uno de los más caros del país.
Tras digerir por semanas la embestida de sectores varios sobre la decisión asumida, surgió una alternativa cual chicana para tirar la pelota al otro campo. Así, tras promocionar fuertemente la progresista medida del PASE salieron a fogonear que ahora la Unicén podía solventar el 50 por ciento restante del boleto de sus estudiantes para que sea totalmente gratis.
La movida fue expuesta por Franja Morada, pero claramente estaba apuntalada por un hombre fuerte del lunghismo que, desde la conducción partidaria, se expone cada vez más en la cosa pública y, de cierta forma, apuntala la timorata exposición de los soldados de la primera línea lunghista, más afines a salir para las buenas y no tanto para las malas.
Julio Elichiribehety, entonces, parece el arquitecto de esa construcción comunicacional y política que mueve el amperímetro que el resto de los correligionarios parece no interesarles.
En medio de chicanas, también Juan Pablo Frolik mojó la oreja de Roberto Tassara y compañía, aludiendo a los vaivenes de los justicialistas a la hora de responder a determinado referente nacional y provincial.
Que primero fueron menemistas, después duhaldistas y ahora kirchneristas, fue la reseña del radical que obvió recordar los sapos que ellos mismos debieron digerir. Desde De Narváez en la última elección hasta ser anfitriones de una Lilita Carrió en un acto en Gardey. Pero si no hace mucho desempolvaron la imagen del ex presidente Raúl Alfonsín, cuyo rol se vio robustecido y reconocido una vez muerto.
Al parecer, el chiquitaje del debate político partidario habría alivianado la pesada mochila que le cargaron al concejal Néstor Auza, acechado por las críticas de adentro y de afuera por sus vertiginosos saltos de un espacio político a otro, sin más razones que sus propias aspiraciones.
Por lo pronto, el veterinario descansa en el colchón de votos que supo concebir independientemente de la estructura en la que se mueva, que hasta aquí le alcanza y sobra para ser el mejor posicionado del resto de los justicialistas con apetencias.
Llama al menos la atención que Raúl Escudero critique a Auza por sus cambios, cuando el mutualista lo primero que hizo una vez asumido como presidente del PJ fue retirar la “K” de la sede partidaria para mostrar presuntamente una amplitud hacia todos los sectores justicialistas.
Internas
Allí radica por estas horas la preocupación del justicialismo frente al armado electoral por venir. Siempre dependiendo de lo que depare la suerte y destino que remarquen los referentes más allá de las fronteras serranas, la posible competencia interna en las primarias definiría el liderazgo en el pago.
No será fácil al kirchnerismo de la mano de Diego Bossio tener que enfrentar a Auza desde el sciolismo, que a priori cuenta con más adeptos en la ciudad desde el votante independiente.
Por estas horas en el bossismo se habla de un recambio, que ha llegado la hora de exponer a los jóvenes en esta contienda para ir armándolos rumbo a 2015. En esa línea, claramente Rogelio Iparraguirre encabeza la lista de candidatos.
De resultar así, no sería otra cosa que reconocer entonces lo que fue la voluntad de Jorge San Miguel, que parece haber elegido excluirse del ruedo tras la contundente derrota de las pasadas primarias.
Empero, vale reseñar que fue el ingeniero, recordado aún por ser “el primer kirchnerista” en Tandil, quien precisamente bajaba esa alternativa hace dos años atrás y apoyó la candidatura del joven Romay, en detrimento de Auza, de quien creía que ya había sido su tiempo como así también desconfiaba de su fidelidad al ideario kirchnerista.
En aquellos días San Miguel fue considerado un “terrorista a la causa pingüina” y pasó al destierro tras la estrepitosa derrota en las primarias de su candidato, pero vale recordar que lo que ahora se alude desde el bossismo acerca de posicionar a los jóvenes con perspectivas de competir por el sillón de Duffau, no es más ni menos que esa idea de aquel hombre que no se sabe si aún mantiene aquella valija de cartón. u
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