Un colectivo de la Línea 500 sufrió pintadas y su chofer se mostró rehén del vandalismo
Una unidad de la Línea 500 (amarilla), apareció el sábado por la madrugada con pintadas en aerosol en uno de sus laterales, modalidad que suele repetirse durante los fines de semana, según planteó el chofer a cargo del colectivo.
Cuando se produjo el hecho, el interno de la empresa de transporte 9 de Julio se encontraba estacionado en Garibaldi al 300 luego de completar la jornada de trabajo.
Ante los reiterados hechos, que también tienen su reproducción sobre las paredes de viviendas de distintas zonas de la ciudad, Carlos Vargas planteó la situación ante El Eco de Tandil y aseguró con cierta desazón: “Es levantarse y decir ‘hasta cuándo’ porque casi todos los fines de semana me está pasando”.
También, invitó a observar las unidades que circulan por las calles, porque “lo vas a ver en cualquier colectivo, como el de un compañero que está totalmente escrito”.
“No sé cómo denominarlo, no tengo palabras. Sólo levantarme a la mañana y decir que lo tengo que sacar”, lamentó.
Lo cierto es que, en otras oportunidades, realizan la limpieza de las marcas más pequeñas: “Nos tomamos el trabajo de limpiarlo porque generalmente esto pasa cuando tenemos franco. Los días de semana no suele pasar”.
De todos modos, se mostró molesto por lo acontecido, porque “nos acostumbramos a pensar que no pasó nada, como decir que es algo chiquito. Pero esto es la mitad del colectivo”.
“Y hay que salir a trabajar así como está, escrito, porque no sé si esto sale”, señaló el trabajador.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Llamar la
atención”
Por otro lado, Vargas reconoció que “si bien es una unidad que está para retirar, ¿qué pasa si en 20 días traigo un colectivo nuevo?”.
Sucede que “no queda otra” alternativa que dejar estacionadas las unidades en la vereda, puesto que en el depósito de la empresa “por el momento” no hay lugar.
El chofer calculó que el sábado fue la “cuarta o quinta vez” que es víctima de esta modalidad, “pero nunca en el estado como lo dejaron ahora”, resaltó en relación al tamaño de las pintadas.
Por eso, la idea es “llamar la atención a todos”, porque este tipo de accionar también “se ve en casas. Quizás uno no presta atención, pero hoy me tocó a mí. Es algo en general. Por donde vayas, hay pintadas”, consideró.
A su vez, planteó que “si yo voy y lo guardo en un depósito, qué se hace con las casas. Hay mucha indignación por eso”.
“Nos estamos acostumbrando a decir que es chiquito, pero esto es demasiado”, dijo indignado el trabajador, quien ante esta situación no encuentra solución.
Finalmente, expuso que el lunes los responsables de la empresa de transporte tratarán esta problemática ante la preocupación de los trabajadores. *
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