Un comerciante sufrió el arrebato de la recaudación
Aproximadamente a las 11 de ayer, en una rápida maniobra, un solitario ladrón se alzó con parte de la recaudación de un kiosco, al aprovechar que el titular del local estaba a pocos metros atendiendo a un proveedor.
Sucedió en un local ubicado en 11 de Septiembre y Uriburu, propiedad del ex concejal Alberto Alvarez.
El damnificado explicó que “como el negocio es muy chico, almaceno las gaseosas y cajones en la casa lindera”, en tanto que el arrebato se produjo en momentos en que el titular del local atendía a un proveedor de gaseosas.
“Estaba en la casa lindera, a cinco metros. Cuando me di vuelta vi a un tipo que salió corriendo, por lo que me imaginé el robo. Entré al local y la caja estaba abierta, en tanto que el ladrón se fue por Uriburu hacia Montiel”, relató.
Por la velocidad en la que se le perdió todo rastro, el delincuente ingresó a alguna vivienda o tenía el apoyo de un segundo en moto.
El botín fue estimado en unos 500 pesos y la víctima consideró “increíble lo rápido que fue todo y cómo conocía mis movimientos. Salió tan apurado que se llevó por delante a una señora que entraba”, acotó el damnificado.
Cabe acotar que la víctima optó por no denunciar el delito en cuestión.
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