Un delincuente armado asaltó un almacén barrial y se llevó un botín de dos mil pesos
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En las primeras horas de la mañana de ayer se produjo un asalto en una despensa de barrio ubicada en Pujol 877, entre Beiró y Movediza.
La denuncia del hecho fue radicada en la Seccional Tercera local por la damnificada, identificada como Susana María Seisdedos.
La mujer indicó que se encontraba al frente del local comercial cuando ingresó una persona con el rostro cubierto, exhibiendo un arma.
En forma inmediata reclamó la entrega del efectivo, logrando alzarse con unos dos mil pesos.
El atraco es investigado por personal de la dependencia en la que se denunció, además de efectivos de la Subdelegación local de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI).
La causa iniciada fue caratulada como “Robo agravado por el uso de arma de fuego” e interviene el fiscal Luis Piotti, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 3.
Trabajar para
mantener al negocio
El local asaltado ayer tiene un año y medio de operaciones y es un típico negocio de barrio. Son sus responsables dos hermanas que tratan de mantener abierto la mayor cantidad de horas posibles, una de las cuales incluso también sale a realizar tareas afuera para reunir capital que se vuelca al comercio.
De allí la impotencia y la indignación de Susana María Seisdedos, quien comentó que “se trabaja mucho tiempo. Mi hermana está todo el día en el negocio y yo –además- trabajo afuera por horas para subsistir en esto y encaminar el negocio”.
Sobre el botín, con dolor planteó que “no será mucha plata, pero para mí es un montón, porque cuesta mucho juntarla”.
La asaltada indicó que hizo la denuncia porque “si todos nos callamos, seguiremos así y nos toca a cualquiera”.
El atraco
“Eran las 8.45 y estábamos esperando al panadero cuando entró un chico al que no le vi la cara, ya que llevaba un gorrito y algo negro”, indicó la víctima.
La damnificada agregó que “le tuve que dar toda la plata que teníamos, porque me insistió mientras me apuntaba, aunque estaba bastante tranquilo”.
Al anochecer, Susana María Seisdedos indicó a El Eco de Tandil que “todavía estoy shoqueada, porque había chicos en la casa –que está lindera al negocio- y no quería gritar para que no se asustaran. Crucé a mi casa para ir con mis hijos a hacer la denuncia”, acotó.
“Me quedé como paralizada y no pude salir a ver si alguien lo esperaba o hacia donde salió, dijo la mujer.
“Lo único que sé es que me robó la plata que tenía en la caja, cerca de dos mil pesos”, indicó.
Consultada sobre la seguridad en la zona, la asaltada indicó que “pasa la policía, no puedo quejarme. Me dijeron que hay un patrullero permanente en la zona de Arco Iris y hoy la verdad que se portaron muy bien”.
La despensa de barrio está abierta hace un año y medio. “Fue el primer asalto y espero que sea el último. Hoy me tocó a mí y ojalá que no le toque a nadie más”.
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