Un delincuente armado golpeó y le robó a un empleado de Iglú
Según informó la policía, el vendedor, que fue identificado como Agustín Manera, se resistió a darle la plata y recibió un golpe de puño en el rostro, lo que le provocó un corte en el labio. Tras la agresión, el delincuente se fugó con el dinero de la caja registradora a bordo de un automóvil Fiat Uno, color blanco, dominio CCH 636.
Habiendo tomado conocimiento de lo ocurrido, la policía emprendió un operativo cerrojo y finalmente encontró el vehículo estacionado sobre la calle Arana 1327. La desaparición del auto había sido denunciada horas antes por su propietario, Julián Ortiz, de 22 años, quien lo había dejado estacionado frente a su casa ubicada en Las Heras 461. El damnificado había declarado que cuando lo fue a buscar se dio cuenta de que se lo habían robado. Sin embargo, algo extraño surgía del relato del joven.
Manera describió al agresor como un hombre delgado, de 1,65 metro de altura, tez blanca, que al momento del atraco vestía un buzo bordó, un pantalón y zapatillas negras.
Denunciante
e imputado
A raíz de las tareas de investigación llevadas a cabo por personal de la Seccional Primera en conjunto con la Segunda, Tercera y Cuarta, DDI y el escuadrón de motopolicía, pudieron obtener pruebas suficientes para comprobar de manera fehaciente la autoría material del hecho por parte de Julián Ortiz, el propietario del Fiat Uno.
Este joven había denunciado horas atrás el robo de su vehículo, pero terminó siendo el principal sospechoso y posteriormente el imputado del robo calificado. Según confirmaron fuentes policiales, Ortiz escapó de la heladería con el dinero sustraído y se dio a la fuga con el vehículo que previamente había sido denunciado como sustraído por él mismo.
Frente a estas sospechas, el Juzgado de Garantía 2 de Tandil entregó al personal policial una orden de allanamiento para ejecutarse en el domicilio de Ortiz, con el fin de secuestrar prendas de vestir y armas de fuego que guardaban relación con el caso. Allí se logró el secuestro de distintos elementos tales como el vehículo en cuestión, tres pares de zapatillas de color negro marca Topper, Nike y Adidas y una campera gris con capucha bordó.
Frente a esto, Ortiz recibió la notificación de quedar imputado bajo la carátula de “Delito y robo calificado por el uso de arma”. u
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