Un delincuente armado robó en el San Ignacio, mientras el colegio estaba en actividad
Según informaron desde la dirección, el malhechor aprovechó que salía un grupo de chicos y el ingreso de la mamá de un alumno para pasar la puerta de seguridad. Luego siguió a la mujer hasta la administración, que se encuentra en una planta superior.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUna vez que la mujer fue atendida, el hombre se mostró muy atento al darle paso. La madre salió de la oficina, entonces fue el turno del ladrón, quien sacó un arma, amenazó a las dos mujeres que estaban en el lugar y les exigió dinero.
Cumplido el robo, bajó las escaleras, abrió la puerta del recibidor y salió de la entidad educativa caminando, en dirección a Tacuarí.
Además de un recibidor con la puerta de seguridad y portero eléctrico, San Ignacio cuenta con un completo sistema de vigilancia que incluye dieciséis cámaras. A partir de esta herramienta tecnológica, quedó registrada la secuencia del robo y la imagen del asaltante, quien estaba muy bien vestido y actuó a cara descubierta.
Incluso, el hombre podría ser identificado ya que se lo observa de frente en tres cámaras distintas, y además se pudo determinar que se fugó por Gardel hacia Tacuarí.
Gran riesgo
El autor del hecho demostró total tranquilidad a pesar de haber llevado adelante un atraco con un arma en un colegio que se encontraba en pleno funcionamiento, ya que las clases terminan a fines de la semana próxima.
Si bien al momento del hecho un grupo de estudiantes y una profesora se encontraban en el salón de usos múltiples ensayando para el acto de fin de curso, afortunadamente ninguno se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo y continuaron con su actividad mientras se desarrollaba el robo.
En la administración estaban la secretaria y la bibliotecaria, las víctimas, quienes llamaron a la policía, a través del 101 Mejorado, para dar aviso del ilícito.
Marta Meineri, directora del colegio, explicó que pensaron que el asaltante estaba con la mujer a la que dejaron ingresar al edificio. “En realidad, fue muy amable con la madre, la dejó pasar primero y una vez que entró a administración, mostró un arma y pidió el dinero”, dijo.
Agregó que muy pocos padres pagan en efectivo, entonces no había demasiado dinero. Como el ladrón no lo creyó, las empleadas le ofrecieron el cajón donde guardan el efectivo. Entonces, se llevó poco más de mil pesos y dos cheques.
Y reiteró que “la mayoría de los padres pagan en el banco, así que en general nunca tenemos dinero acá”.
En cuanto al robo, consideró que “el delincuente no conocía mucho el lugar porque se paró delante de las cámaras. Está filmado muy bien. No se tapó la cara. El material fue entregado a la policía”.
De todos modos, la directora rescató que “lo mejor es que no pasó nada” y concluyó que “tuvimos un susto nada más” ya que el asaltante no fue violento ni agresivo.
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