Un desdibujado Unión volvió a caer de local
El tricolor tuvo un segundo cuarto nefasto, en el que apenas anotó 5 puntos, cayendo en una desventaja de la que no podría recuperarse en el complemento.
Hasta ese momento crítico, las acciones se desarrollaron bajo cierta paridad. El dueño de casa basó su ofensiva en el trabajo de sus internos, con un Orbaiceta inspirado en el comienzo, tanto para anotar como para asistir, y un Argüeso imponiendo condiciones en el tablero ajeno, pese a la desventaja de talla con el inmenso Vázquez.
Pero a la ofensiva del elenco de Luciano Ponce le faltaron variantes. El tandem de internos titulares aportó 45 de los 56 puntos del equipo, lo que evidenció la escasa prestación de los perimetrales en cuanto al goleo, como también del banco de suplentes, desde donde no llegó un solo punto.
La visita repartió su goleo de una manera más equitativa y, fundamentalmente, no se vio inmerso en una laguna profunda como le ocurrió a su adversario.
Durante el tercer período, los tandilenses volvieron a incurrir en desprolijidades ofensivas y permitieron un par de ataques rápidos de su adversario, capitalizados para tomar su máxima diferencia de la noche (34-47).
Con Argüeso como estandarte, Unión efectuó una reacción en el cuarto final, la cual lo colocó a apenas 5 puntos (54-59). Pero una vez más, el tricolor fue presa de su escasez de variantes. Su aciaga noche desde el perímetro (no anotó triples pese a innumerables intentos) hizo que Ferro se repliegue y ensucie sus intentos de maniobra en la pintura. Apremiado por la respuesta de su rival, Ferro dio el golpe de gracia, clavando un parcial de 9-0 que terminó de asegurarle la victoria.
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