Un día de paseo por la calle Quintana de Villa Italia
A fin de la década de los sesenta, ¡del siglo pasado!, un conjunto musical argentino “Industria Nacional”, que sería muy popular (todavía están vigentes), impuso su primer gran hit: “Un día de paseo en Santa Fe”, en alusión a la avenida porteña que comenzaba a potenciarse como una alternativa céntrica-turística a las míticas calles Corrientes, Florida y Lavalle. No sé a ciencia cierta si la canción contribuyó a ese crecimiento en la valoración de la avenida, pero presumo que sí.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEsto viene a cuento, porque hace mucho tiempo que venimos observando como la dinámica diaria de vecinos emprendedores, característica central e histórica de Tandil, pone en valor lugares, ya existentes o nuevos, haciéndolos atrayentes y verdaderamente disfrutables. Tal es el caso de la calle Quintana, en el barrio de Villa Italia, “la república” así acuñada con enorme afecto por sus residentes que representan alrededor de un cuarto de la población ciudadana del Partido. Quintana se ha transformado en la calle principal de la Villa, que se inicia en el cruce de las avenidas Del Valle y Colón, con una peculiar elevación que invita a descubrir que hay más allá de la loma. Posee una vida comercial notable, donde prácticamente hay de todo. Es una calle alegre, amigable y sumamente diversificada en sus establecimientos. También hay sitios gastronómicos y es ideal para recorrerla como un verdadero paseo de compras, preferentemente en horas de la tarde de lunes a viernes, donde uno parece no encontrarse demasiado apurado y, los sábados también por la mañana que le imprimen una dinámica muy especial.
Como valor agregado, algunas de las calles laterales, las de regreso en dirección hacia la estación ferroviaria, como Vicente López, por ejemplo, poseen una vista privilegiada del cordón serrano que las convierten en un mirador natural fascinante.
Y ya que aprovechamos Quintana y todo lo hermoso que tiene Villa Italia, un barrio clásico de casas bajas habitado por vecinos orgullosos de su pertenencia, tenemos otra formidable arteria que une la Villa con el centro de Tandil, la espectacular Avenida Colón.
La clásica avenida de Los Tilos, que en primavera florecen destilando un perfume embriagante. Calle señorial, arbolada frondosamente, con una vida comercial intensa, con un tránsito vehicular semi lento, que la hace más aprovechable y segura gracias a los nuevos bulevares, instalados en el año 2005. Una avenida para caminarla por una vereda y volver por la otra, entre las intersecciones de las Avenidas Del Valle y España. Imperdible para turistas, visitantes y también, para los propios tandilenses. La lista de todo lo que hay allí, sería muy grande, por ello es mejor sorprenderse, recorriendo todo uno mismo.
Finalmente y, para no abrumar, como no hay dos sin tres, una última opción, pequeña, pero encantadora el Patio Sarmiento, entre 9 de Julio y Alem, a metros de la primera, por la mano derecha, otro lugar para no perdérselo.
En turismo, como en la vida misma, todo aquello que no se conoce bien no puede ser valorado en toda su dimensión, por eso está hecha la invitación a que junto con la gente que gratamente visita Tandil, nosotros mismos, residentes de la ciudad, vayamos autodescubriéndonos. Todos somos más o menos conscientes que vivimos en un lugar hermoso, pero que a la vez, resulta muy placentero que nos siga sorprendiendo.
(*) Texto extraído del blog "#TandilTurismo" de Ernesto Palacios, en El Eco de Tandil
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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