Un estudio tandilense de agricultura de precisión logró dos distinciones Innovar
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Con gran satisfacción fueron recibidos en el estudio GyD dos de las mayores distinciones correspondientes al premio Innovar, certamen convocado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.
Los trabajos participantes formaron parte de la denominada Nave de la Ciencia de Tecnópolis.
El ingeniero Mariano Delbuono explicó que fueron presentados 2.500 proyectos, de los cuales pasaron 850 a la fase de concurso y posteriormente 86 fueron premiados.
“Participamos en la categoría Innovaciones en el Agro con dos proyectos. Uno es el mapeo de napas con georadar y el restante es una metodología a partir de imágenes satelitales para estimar rendimiento no sólo en papa sino también en otros cultivos”, explicó.
El equipo desarrollador está integrado por Dardo Entraigas, quien posee una maestría en Teledetección y GIS y está abocado a la tecnología de productividad y determinación de rinde; Pablo Pérez, dedicado a la parte técnica del armado y confección de los mapas; José Machi, con maestría en Teledetección y GIS; un agrimensor, un agrónomo (Delbuono) y personal técnico de campo.
Trabajo en equipo
Dardo Entraigas indicó a El Eco de Tandil que las imágenes satelitales se obtienen por diferentes medios, ya que “hay una amplia gama de satélites, de acuerdo a la distinta fecha en la que uno puede adquirir las imágenes. Además, cuando hay cobertura de nubes, los satélites no pueden obtener imágenes y hay que buscar otros, con los que armamos la serie temporal para obtener la curva de crecimiento de los cultivos”.
Luego, con técnicas de estadísticas se obtienen clasificaciones y las diferentes variaciones de los cultivos según la clase de suelo”.
Además, las nuevas técnicas permiten “pedir muestras de determinados puntos georeferenciados, evitando aspectos casi al azar el método tradicional. Se trata de un método objetivo para elegir el lugar de la muestra y lograr mapear la variabilidad del lote”.
Pablo Pérez, en tanto, tiene a su cargo el manejo de programas para el armado y confección de los planos, además de responder a los requerimientos específicos de los clientes.
Tecnología y
generaciones
Mariano Delbuono indicó que como estudio de agricultura de precisión “nacimos en 1997”, época en la que “uno de los problemas que existía era saber cuántas hectáreas se pagaban cuando se alquilaba un campo. Se sabía que se pagaba de más, pero no había una metodología para determinar objetivamente cuantas hectáreas se sembraban. Estaba también el problema de discernir lo que era agrícola y lo que no al momento de alquilar o comprar un campo”.
Eran tiempos en los que “pesaba la visita a campo y la recorrida. Eso lo empezamos a resolver con la incorporación de la tecnología GPS, que en esa época era desconocida, y con el mapa de ambientes, a partir de imágenes satelitales”.
Recordó que “teníamos que explicar a los clientes qué era lo que hacíamos y el servicio. Como en toda tecnología, hubo un período de adaptación y muchas veces había que probar para que se dieran cuenta que se cumplía la función”.
Comparó que “hablábamos con el abuelo de quien está hoy al frente de la explotación. Quien tratamos hoy, cambio generacional de por medio, tiene su BlackBerry, su GPS, y le es más fácil hacer entender de qué estamos hablando y a qué apuntamos. La trayectoria y estos premios avalan mucho lo que uno hace”.
Desafío y
ciencia ficción
Al referirse al concepto de innovación que mueve a la empresa, Mariano Delbuono indicó que “nunca lo logrado es suficiente. Siempre hay algo más, que surge de la demanda del cliente. Uno ve baches irresolutos y busca la forma de resolverlos a partir de la tecnología”.
Por eso es que “estamos pendientes de lo nuevo, para buscar soluciones. La naturaleza innovadora es innata en nosotros, pero muchas veces falta tecnología, no está para uso civil o es económicamente inaplicable”.
Finalmente, definió a Tecnópolis como “muy interesante, ya que se expone lo último que hay en el país y es muy didáctico, porque apunta a la transferencia de conocimiento”.
El concurso Innovar “estaba dentro de un área y era como una feria de ciencia ficción. Recorriendo se veían cosas muy interesantes”, dijo y mencionó específicamente al dispositivo facilitador de partos naturales, que fuera premiado también por la Organización Mundial de la Salud.*
Un desarrollo inédito
Delbuono indicó que la metodología para estimar rendimiento fue desarrollada “junto a la empresa McCain y se puede trasladar a cualquier tipo de cultivos, tanto comodities como intensivos”.
Sostuvo que “a partir de tener identificados dentro de la geografía (georeferenciados) los lotes en los que se hará la estimación, se los ubica sobre imágenes satelitales y se determina la curva de crecimiento de los cultivos”.
Añadió que “con esa población de cultivos a estimar se hace una clasificación y sobre ella los valores de crecimiento. Paralelamente, a campo, se toman sobre lotes testigos los valores de rinde de las clases identificadas en las imágenes. Se trabaja sobre una muestra representativa de esa población. Luego, con esa base, se puede estimar el rinde de aquellos lotes en los que uno no fue”.
El ingeniero planteó que tal método “ofrece mucha mayor precisión en la estimación y abarata mucho los costos para determinar el rinde”.
El procedimiento es inédito y fue definido como “un producto que nació como inquietud entre la empresa McCain y nosotros. A partir de allí pusimos a disposición toda la tecnología, mientras que ellos ofrecieron la infraestructura de campo para chequear nuestro desarrollo, ya que tienen una importante superficie de papa en el Sudeste como para poder hacer el estudio”.
El desarrollo llevó cerca de seis años de trabajo. “El ante año pasado hubo una prueba piloto y en la última campaña de papa se hizo a nivel general. Los resultados fueron espectaculares y con un ahorro de costos, ya que nuestro sistema cuesta diez veces que el tradicional”.
La satisfacción de la productora de papas fue tal que “lo han tomado como metodología oficial. Además, este premio es una suerte de aval sobre la funcionalidad del servicio”.*
***************************** relacionada
Nuevo concepto para
el mapeo de napas
Al explicar los alcances del trabajo tendiente a la realización de mapeo de napas con georadar, Delbuono dijo que “en la zona agrícola núcleo –sur de Santa Fe y Córdoba y norte de Buenos Aires- existe lo que se denominada una falsa napa, que es acumulación de agua en el perfil”.
Es que “como son suelos muy arenosos, el agua infiltra en profundidad y en el perfil hay una capa semipermeable que enlentece el traspaso de agua en profundidad, por lo que se empieza a acumular y se genera un perfil saturado que se denomina napa, pero que es agua con una transición más lenta en profundidad”.
Añadió que tal acumulación “con el tiempo desaparece, pero -dentro del ciclo del cultivo- hace que cuando lleguen sus raíces se independice totalmente del clima, con lo que genera un potencial de producción totalmente diferente a las zonas en las que no hay napas”.
Por lo tanto, una vez determinadas “uno puede implementar una mayor inversión en tecnológica porque el rinde está asegurado”.*
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