Un grupo de extras inició acciones legales contra la productora del actor Gastón Pauls
Luego de las repercusiones locales de la situación económica acuciante que atraviesa Rosstoc, un grupo de extras que trabajó en ?Tierra rebelde?, la miniserie filmada en Tandil, decidió iniciar acciones legales contra la productora de Gastón Pauls.
?En la miniserie fui el panadero del pueblo?, contó David Vicente, de 47 años, y cuentapropista relacionado a la fabricación de muebles. Llegó a la miniserie para hacer algo distinto, ya que en febrero los pedidos de la carpintería ?aflojan?. El disparador fue un aviso en el diario que invitaba al casting, del que participaron unas 600 personas.
?Lo encaré como una experiencia nueva y ya que no me podía ir de vacaciones, me desenchufaba un par de semanas con algo distinto. Por ese lado, la experiencia anduvo diez puntos?, evaluó Vicente tras su primera intervención en el mundo de la ficción.
También indicó que en algunos aspectos parecía ?otro mundo?. Por ejemplo, la escenografía: ?Si no ibas y tocabas, no te dabas cuenta que era cartón pintado?.
Vicente relató que ?los tanos (de la RAI; era una coproducción ítalo argentina) vinieron, según las declaraciones que hicieron ahí (en la estancia Acelain) a los cuatro vientos, tiraron 60 millones de pesos, 11,5 millones de euros; a Rosstoc le dieron 28 millones de pesos por los servicios prestados?.
Volviendo a la selección de los extras, explicó que estuvo a cargo de la empresa ?Elencos y Elenquitos, pero en definitiva era todo Rosstoc, porque el día que nos pagaron los recibos eran de ellos, en combinación, teóricamente, con la Asociación Argentina de Actores?.
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-¿Le pagaron todo lo que debían?
-No, a mí me pagaron los días que me usaron. Te daban un papelito en manuscrito y había distintos asistentes de dirección que a vos te contrataban. En el caso del que me tocó a mí, que se llama Esteban Pizarro, junto al director de vestuario, que era tano, me eligieron de panadero del pueblo. Me dan un listado de días en un papel escrito por Esteban y me dicen: ?Esto es un documento. Si vos aceptás, estos días son exclusivamente nuestros. No te podés comprometer a nada porque todos estos días te necesitamos e incluso está la posibilidad de que te usemos días adicionales?. Eran 15 días y nos ofrecieron 140 pesos por día.
-¿Trabajó todos los días acordados?
-Cuando arrancamos trabajamos dos días, vino un temporal muy fuerte, que inclusive hizo destrozos como volar la carpa de vestuario y demás, entonces nos avisan que se suspendía por problemas climáticos. Ahí empezaron las irregularidades: todo el mundo tenía que hacer guardia pasiva en nuestras casas hasta las 23 y a esa hora, si le quedaba bien al asistente de dirección, nos llamaba por teléfono para comprometernos para salir a las 5 de la Escuela 1. Sin previo aviso, empezaron a dejarnos colgados, con días sueltos. Si vos tenés algún tipo de actividad y estás supeditado a que te avisen, a las 23 ya no podés tomar mayor compromiso para el día siguiente. Empezaron los recelos por ese tipo de informalidad; después nos dijeron que era la modalidad de la empresa. Ellos se creen con derecho a manosear tu tiempo.
A mí, de los 19 días originales que estaba comprometido, me usaron 8 y quedaron 11 colgados. Cuando nos citaron, después de 20 días, vino gente de Rosstoc y de la Asociación Argentina de Actores, ya tenían todo arreglado entre ellos, y nos pagaron los días que fuimos. De palabra nos dijeron: ?Tenés razón, pero la plata no está?. Nos pagaron con efectivo, a los que les pagaron con cheque son los prestadores de servicios adicionales.
Otros reclamos
Ante esta situación, algunos extras acudieron a la Delegación del Ministerio de Trabajo provincial y plantearon sus reclamos ante su titular, César Sosa. Tras las averiguaciones del caso, envió dos cartas documento que nunca fueron respondidas por la firma de Gastón Pauls.
Entre las quejas que motivaron la presentación, Vicente consignó que las jornadas comenzaban a las 5, cuando salían para Acelain, y terminaban a las 20, con el regreso a Tandil. Además de no pagar horas extras ?las jornadas por ley son de 8.45 horas-, el día se abona entre 150 y 210 pesos, cuando a los extras tandilenses les dieron 140 pesos.
?Si esta gente se hubiera portado bien, nadie hubiera ido a decirles me tenés que pagar 20 ó 30 pesos más el día?, aclaró. Agregó que tampoco les reconocieron la prueba de vestuario, que se realizó en la Escuela 1 y equivale a media jornada de trabajo.
Además, criticó a la empresa de catering porteña, contratada para ofrecer las comidas en el set de filmación: ?Dejó mucho que desear. Como a la semana de estar trabajando, un día nos intoxicamos 30 personas y algunos llegaron al Hospital. Algunos tuvieron certificado médico y lo llevaron para justificar que ese día no habían podido ir y no se lo pagaron tampoco?.
Otro aspecto estuvo ligado a los chicos, que ?por ley tienen 6.30 horas máximo y hubo casos que salieron con nosotros a las 5 y volvieron a las 20. Tenían que ir acompañados por un adulto y les habían prometido viáticos que nunca pagaron?.
La cara visible
?Uno creyó que era una empresa seria?, dijo David Vicente sobre Rosstoc, al tiempo que indicó que ?de los tanos no podemos decir nada?. Por ese motivo, indicó que ?fue todo de palabra, pero ellos las palabras se las pasaron por el bolsillo?.
Los preseleccionados para trabajar de extras superaron los 500, pero nunca se juntaron todos a la vez en el set de filmación montado en Acelain.
?La postura de ellos es que es una política normal en filmación. Hablando en criollo, la política de ellos es manosear gente. Aparentemente, en Buenos Aires el sistema funciona así?, sostuvo.
El grupo de extras que inició la causa cuenta con el asesoramiento del letrado Javier Zarini. Aquellos que quieran sumarse a la presentación pueden realizar consultas en el estudio de Alem 444.
?Había cosas en las que ahorraban monedas y otras en las que tiraban billetes a lo loco. Como en algunas cosas fue súper profesional, los equipamientos, el tema de efectos especiales que armaron; con los proveedores adicionales, como el que le alquilaba las carpas que les pedían las cosas para ayer. En el caso de los extras armaron una estructura de vestuario y demás, y de buenas a primeras aparecieron recortes porque no llegaban con la plata?, ejemplificó.
-¿Ustedes confiaron porque la imagen de la firma era Gastón Pauls?
-Sí. Una por Gastón Pauls y la otra porque está la RAI de Italia filmando, porque en definitiva era una empresa para producir para Europa, que inclusive quedó una promesa o comentario de que en octubre o noviembre se hace una segunda parte. Todo lo que se filmó creo que queda compactado en seis capítulos de la miniserie. Escuchabas hablar a los italianos que vinieron y por un montón de cosas estaban encantados, por el cambio euro peso les salió la cuarta parte a esta gente.
?Un grupo de pícaros
de Argentina?
Sobre los motivos que llevaron a los extras a presentarse en el proyecto, Vicente señaló que ?la gran mayoría no lo hizo porque se iba a ganar 150 pesos por día. Fueron para ganar ese manguito pero también para estar en una miniserie de época. Desde que nos hicieron la prueba de vestuario y empezó la filmación, que pasaron unos 40 días, en el caso mío y de otros muchachos, la orden fue que no nos podíamos afeitar ni cortar el pelo. De los retoques se encargaban los peinadores. Empezamos a trabajar para la serie el día de la prueba de vestuario?.
En la evaluación final, consideró que la experiencia que ?termina manchada por un grupo de pícaros de Argentina. Me cuesta creer, y estoy casi convencido que la parte de los italianos no tiene nada que ver con este manoseo que han hecho?.*
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