Un grupo de tandilenses se reúne a jugar Go
Ernesto Tesolini inició a jugar Go cuando vivía en Buenos Aires, hace más de 30 años. Conoció a Fernández Long, que era decano de la facultad de ingeniería de la UBA y fanático del juego y comenzaron a reunirse a jugar. Primero se congregaban en los hogares y después consiguieron un local, donde se organizó una asociación.
Cuando llegó a Tandil empezó su búsqueda para encontrar otras personas que jugaran y al poco tiempo se produjo el hallazgo: otras personas estaban en su misma situación. Las primeras reuniones fueron hogareñas, pero pronto pasaron a la Unicén -segundo piso, aula 219 bis-, que hasta hace poco fue su lugar de reunión.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn qué consiste el Go
Se necesita un tablero y fichas de dos colores: negro y blanco. Es un juego de pocas reglas y es fácil de armar. El tablero comienza vacío y se agregan fichas por turnos. El tablero profesional es de 19 por 19 líneas y pueden enfrentarse personas principiantes con avanzadas, ya que se puede dar puntos de ventaja al contrincante en el comienzo del partido.
La finalidad del Go es constructiva, consiste en ganar territorio y lo importante son las intersecciones vacías. Una pieza es comida cuando las del adversario la rodean.
Las fichas nunca se mueven: lo importante son unas ubicaciones que eligen los jugadores para sus posiciones.
Participantes
El listado de participantes en este momento es aproximadamente de veinte personas que se reúnen de un modo sumamente informal.
Pueden jugar desde niños hasta adultos mayores y se conocen campeones y excelentes jugadores de ambas edades.
Actualmente están pensando en trasladarse también a la biblioteca Rivadavia, donde tienen gratos vínculos y han dejado varios libros sobre el juego, pero aún no han confirmado su domicilio de encuentro.
Según las capacidades del jugador, las ganas, el nivel, el tiempo o la disponibilidad, se puede jugar con un tablero de 9, 11, 13 o de 19.
Un partido completo puede durar de veinte minutos a una hora aproximadamente y el juego se termina por común acuerdo entre los jugadores o por puntaje, que se contabilizan por intersecciones.
Este juego permite creatividad y pensamiento abstracto e integral y los estudios afirman que estimula ambos hemisferios cerebrales.
Los integrantes afirman que están interesados en que se sumen nuevos jugadores, con el fin de renovar estrategia, hacer amistades y seguir recuperando el entretenimiento y desarrollo que permite este juego milenario que también en Tandil se practica.
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