Un hijo del abogado asesinado en 1977 espera ?con ganas? el inicio del juicio por el crimen
Martín Alberto Moreno es hijo del abogado laboralista Carlos Alberto Moreno, quien fue secuestrado por la dictadura militar el 29 de abril de 1977 y asesinado el 3 de mayo de ese mismo año en Tandil.
Siempre ligado a la historia de su padre, hoy mantiene un estrecho vínculo con esta ciudad, donde el próximo jueves 9 de febrero se comenzará a juzgar a los imputados en la causa por “Privación ilegal de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados y homicidio calificado”.
El juicio se llevará a cabo en el edificio del rectorado de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
“Espero ese día con muchas ganas”, manifestó Martín Alberto Moreno en una entrevista con El Eco de Tandil.
En contacto con las organizaciones nucleadas en la multisectorial, el joven militante –que está radicado en la ciudad de La Plata- reveló que “empezamos a juntarnos con muchas expectativas y esperamos que la Justicia, además de investigar y juzgar, demuestre que la investigación va a ser profunda, que van a llegar hasta los últimos implicados en esto”.
Asimismo, marcó este hecho como “algo que se inicia; no lo tomo como un final sino como el puntapié para muchas otras cuestiones que no se han preguntado ni investigado”.
Su historia
“Cuando lo secuestran a mi padre en Olavarría, no había nacido, estaba en la panza de mi madre”, recordó durante la entrevista para marcar el contexto.
En ese momento, y dadas las circunstancias, su madre decide regresar a La Plata, donde crió a sus dos hijos.
“Desde que tengo memoria y conciencia, siempre supe cómo murió mi padre, durante un proceso nefasto que sucedió en este país”, contó.
“Siempre nos fueron con la verdad y eso hace que tengamos ese orgullo tan presente y tantas ganas de luchar, porque desde chicos somos conscientes de la herencia que tenemos en ese sentido y de lo injusta que fue la muerte de mi padre”, valoró Moreno.
El caso
El abogado laboralista Carlos Alberto Moreno fue secuestrado el 29 de abril de 1977 cerca de su casa de Olavarría, donde también funcionaba su estudio jurídico.
Luego fue trasladado a Tandil, y tras permanecer en un predio cercano al paraje Los Laureles, fue asesinado en una presunta fuga el 3 de mayo de ese mismo año.
Durante el secuestro “estuvo en una quinta de los hermanos Méndez en las afueras de la ciudad en la zona del club Los Cardos”, expuso Martín Moreno.
En este caso en particular, puntualizó que “inmediatamente después de su secuestro, el juez que intervino en 1977 pudo recolectar varios testimonios que hoy terminan siendo fundamentales en la etapa de instrucción en la causa”.
Los testigos que “en ese momento vieron lo que había sucedido, lo manifestaron ante el juez e hizo que la historia esté bastante construida para toda la familia y sabemos realmente lo que pasó”.
“Sensación
de alegría”
“Lo que nos genera en particular a los familiares es la sensación de alegría, de por fin poder trasmitirles a todos que los asesinos de mi viejo van a ser juzgados. Todo eso nos da una satisfacción plena que termina siendo de alegría”, confió Martín Alberto Moreno sobre la posibilidad que se presenta hoy y que en algún momento “se vio muy lejana”.
Luego, expresó: “Tengo hijos a quienes les puedo transmitir que los que mataron a su abuelo van a ser juzgados y van a estar en la cárcel, algo que era muy difícil de transmitir a la hora de contarles la historia”.
Destacó a su vez que este tipo de procesos “empiezan a destapar un montón de cuestiones y complicidades civiles”, que permitirán “tener más claridad de lo que fue la dictadura en el país y los intereses que se movían”.
“Eso se podía haber dado en esta coyuntura”, aseguró, puesto que “era necesaria una decisión política para empezar a destapar todas estas ollas para ver quién tenía que ver”.
Actividades
En este contexto, desde hace varias semanas un grupo de organizaciones de derechos humanos, sindicales, políticas, entre otras, conformaron una multisectorial a través de la cual preparan propuestas para acompañar el proceso.
“Nos acercamos a Tandil porque nos enteramos que iba a ser la sede del juicio y empezamos a pensar una serie de actividades en torno a esto”, explicó Moreno sobre la movida que tienen previsto desarrollar.
Para el 9 en la Plaza Independencia tendrá lugar la “actividad central”, con varias expresiones artísticas. La idea, contó el hijo del abogado laboralista, es “expresar con alegría todo este proceso”.
Por otro lado, consideró como “fundamental” que el vecino “de Tandil y de la región termine de empaparse de este tema, del comienzo del juicio por el asesinato de este abogado laboralista”.
En Tandil
Por último, Martín Alberto Moreno dijo: “Mi papá desarrollaba su actividad laboral en Olavarría, era abogado defensor de los trabajadores sindicados en el gremio AOMA. Más allá del porqué se toma la decisión de hacer en Tandil al juicio, estamos convencidos de que es fundamental que sea acá porque todo sucedió en esta ciudad”, concluyó. *
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