Un hombre mató a su ex mujer y luego se quitó la vida en su casa de Primera Junta
La víctima fue identificada como Romina Anastacio Prituluk (33) quien presentó un fuerte golpe en la cabeza. Su homicida, Enrique Flores (37), se ahorcó en su casa cuando la policía desplegó un operativo para lograr su detención.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa mujer había sido vista por última vez el lunes de esta semana, y aparentemente la presentación en la comisaría la habría realizado su ex esposo días después. A partir de allí se inició una investigación a cargo de la fiscalía en turno. En las últimas horas del jueves, la búsqueda había recobrado fuerza a través de las redes sociales.
Mientras se cumplían con una serie de diligencias, ayer al mediodía, se halló el cadáver de la mujer en un descampado de la zona del Aeroclub y todas las sospechas recayeron en su ex pareja.
Y una vez confirmada la orden de aprehensión, la policía fue a buscarlo al inmueble y se topó con que el hombre, quien estaba con el hijo de la pareja de dos años, se había ahorcado.
Hallazgo del cuerpo
La jornada comenzó en horas del mediodía cuando la policía se anotició del hallazgo del cuerpo de una mujer escondido debajo de ramas y matorrales en un descampado y las primeras especulaciones apuntaban que podría tratarse de Romina Anastacio Prituluk, quien estaba desaparecida desde el lunes.
De acuerdo a las primeras informaciones vertidas por fuentes policiales, un hombre que se encontraba en la zona recolectando leña se topó con el cadáver tapado en un camino vecinal en una zona aledaña al Aeroclub Tandil, en lo que se conoce como el camino viejo a Rauch, a escasos 300 metros de la Ruta Provincial 30.
El cuerpo estaba en un monte, entre altos pastizales, a pocos metros de la tranquera de acceso a un establecimiento rural llamado “Dos hermanas”, en cercanías a las vías de ferrocarril.
Hasta el lugar llegó el fiscal Luis Piotti, el titular de la Departamental, comisario inspector Claudio Ilundayn, su par de la Distrital, Jorge Giménez, personal del cuerpo médico de policía científica, peritos y efectivos de Patrulla Rural y de distintas dependencias de la ciudad, que trabajaron durante varias horas en la escena del macabro hallazgo.
Alrededor de las 15, y con total hermetismo, el fiscal se retiró de la escena sin brindar mayores precisiones. “Se está en etapa de investigación y es crucial mantener la reserva”, dijo.
Instantes después, y casi por casualidad, arribó al lugar una joven pareja que alegaba un parentesco con la víctima. Allí aguardó varios minutos hasta que un efectivo le manifestó que podría tratarse de su tía, pero que necesitaban tiempo para dar con su pareja, el principal sospechoso.
“No lo podemos creer”
“Nos enteramos ayer (por el jueves) al mediodía. A partir de ahí fuimos a la comisaría y hoy nos encontramos con esto. No lo podemos creer, estamos shokeados”, reconoció un allegado a la familia de Romina Anastacio Prituluk.
En cuanto a la relación de pareja, indicó que “hacía un año que estaban separándose”, y agregó respecto de su desaparición que “nos llamó la atención que se haya ido sin sus hijos”.
Además aseguró que en un intento por encontrar al familiar de su mujer, iniciaron una búsqueda y, a raíz de un dato, habrían llegado en horas de la mañana hasta la tranquera del establecimiento, a pocos metros donde finalmente fue encontrada.
También confirmó que en el allanamiento efectuado el jueves por la tarde, la policía halló manchas de sangre en la vivienda que la pareja compartía en Primera Junta y Pío XII, al igual que en el interior de un Renault 18 que le habían prestado a Enrique Flores.
Allanamiento
En ese marco, las sospechas de los investigadores apuntaron contra el hombre, con quien aparentemente mantenía una conflictiva relación, y quien además habría sido quien radicó la denuncia en la comisaría, aparentemente algunos días después de la última vez que fue vista.
Incluso, Enrique Flores fue quien motorizó a través de las redes sociales la búsqueda de su ex mujer.
A partir de entonces, la policía realizó una serie de allanamientos, principalmente en la vivienda donde residía la pareja, ubicada en Primera Junta 1699, en la esquina con Pío XII.
Allí habrían hallado prendas con manchas de sangre, y si bien no se tomaron medidas para con Flores, un móvil se apostó frente al domicilio.
Una vez que se produzco el hallazgo del cuerpo, el fiscal solicitó al Juzgado de Garantías a cargo de José Alberto Moragas una orden de detención del sindicado como el autor del homicidio como consecuencia de la investigación iniciada a raíz del hallazgo del cuerpo.
Mientras tanto, en el interior de la casa se encontraba Flores con uno de los dos hijos de la pareja, de tan solo dos años.
Tras varias horas, alrededor de las 20 se desplegó un importante operativo policial en las inmediaciones de la casa, para lo cual varios móviles cortaron el tránsito a la altura de Rauch y de Güemes para evitar la circulación vehicular por la zona.
Ingreso
Un grupo de efectivos, acompañados por los representantes de la cúpula policial local y por el titular de la Seccional Tercera, Oscar Urruchúa, llamó a la puerta y ante la falta de respuesta levantaron una de las persianas, forzaron la ventana e ingresaron a la casa frente a la atenta mirada de los vecinos.
De inmediato rescataron al menor de dos años que había permanecido con su padre durante las últimas horas, que fue hallado sin vida en el baño de la vivienda. De acuerdo a la información aportada por la policía, Enrique Flores se ahorcó con una soga.
En el lugar también se presentó la coordinadora del Servicio Zonal de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, María Marino, quien garantizó a este Diario que el hijo de la pareja se encontraba bien y que iba a ser llevado con un familiar que se pueda hacer cargo tras el dramático hecho.
Un barrio movilizado
Desde que la policía se presentó en la propiedad de Primera Junta 1699 en el marco del allanamiento efectuado durante la tarde del jueves, el barrio estuvo movilizado.
Un móvil de la comisaría Tercera montó guardia toda la noche frente al domicilio y cambió la típica imagen de la transitada calle. Durante el transcurso de la tarde, los habitantes de la cuadra salieron hacia la vereda en busca de algún dato que permitiese aclarar las razones de tal movilización de personas y móviles.
Cuando finalmente se dispuso el operativo para ingresar a la finca, una importante cantidad de vecinos se agolpó en la esquina para presenciar el accionar de la policía y ver el modo en que se desencadenaba el dramático episodio.
Atentos a lo que sucedía, y frente a escenas de dramatismo, se quedaron inmutables hasta que lentamente el lugar recuperó la calma.
“Estaban separados pero vivían juntos”, declaró un vecino que conocía a la pareja, quien además se mostró “sorprendido” por el caso.
“Nunca pasó nada, es un barrio tranquilo y hace más de 60 años que vivimos acá”, señaló un matrimonio mayor.
Los tiempos judiciales
Varios se preguntaron el porqué de la demora a la hora de aprehender al sujeto sospechado del homicidio. Según lo que este Diario pudo recabar de fuentes judiciales, si bien había indicios sobre el posible autor, no se contaba con mayores pruebas para peticionar una orden de detención, que recién se efectuó alrededor de las 18, concedida por el juez de Garantías.
Según se indicó, si bien los rastros de sangre hallados el jueves en la casa como en el auto secuestrado permitían hilvanar una hipótesis, recién cuando se toparon con el cadáver se intensificaron las diligencias, principalmente a partir de los testimonios de terceros que fueron recolectándose.
Una de los indicios precisamente fueron los dichos de la hija de 14 años, quien declaró que dichas manchas no estaban en la casa el domingo, cuando había estado.
Trascendió también que a priori incluso se sospechó que el cuerpo podía haber sido enterrado en el mismo patio de la finca, habida cuenta que recientemente se habían realizado trabajos cloacales. Empero, un testigo, aportó otro dato que sumó a la principal hipótesis: había visto el Renault 18 metido de culata el martes, observando movimientos extraños en el hombre a la hora de salir con el rodado de la casa. u
Un caso similar movilizó a Tandil hace más de diez años
El 26 de junio de 2002, la ciudad quedó perpleja ante un caso parecido que involucró a una pareja que se había separado recientemente. Fue uno de los tantos hechos que quedaron latentes en la memoria de esta comunidad.
Era una tarde fría la que eligió Omar Arabí, de 42 años, para intentar hablar con su ex mujer Adriana Bardelli, de 27 años. Después de trabajar, ambos se encontraron en la vivienda de Muñiz 1937, donde la mujer encontró la muerte.
Arabí y su ex esposa discutieron en una de las habitaciones de la casa de la hermana del hombre. Otras cuatro personas que estaban en el domicilio escucharon fuertes gritos y entraron al cuarto, pero nada pudieron hacer.
Luego le contaron a El Eco de Tandil que “Arabí le tiraba puñaladas a todo lo que se le acercara. No lo podíamos agarrar”.
Arabí, sobre quien pesaban denuncias de la víctima por maltrato, le aplicó a su ex esposa 19 puñaladas y abandonó la casa. Tres horas después, la policía descubrió que el victimario se había suicidado tirándose al paso de un camión de hacienda, en el kilómetro 162 de la Ruta 226.
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