Un hombre que está enfermo y vive en condiciones inhumanas pide ayuda
El pequeño habitáculo de chapa de dos por dos en el que vive Jorge Arabi es una cruda muestra de una realidad que se oculta o que se tapa en el Tandil próspero. Lo que es evidente, es que ningún funcionario se había percatado de que en Argerich 1840 vive hace dos años una persona en condiciones totalmente inhumanas, pasando frío, hambre, sin baño, ni calefacción. Tampoco se habían dado cuenta de que antes de eso, dormía en la calle.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEs preciso recordar que hace poco menos de un año, el 20 de julio del año pasado, un hombre que dormía entre cartones en Machado al 1300 murió de frío. Daniel Herrera tenía 57 años cuando falleció y recién en ese momento la sociedad tomó conocimiento de que había muchas personas viviendo en condiciones inhumanas en el conventillo situado en ese lugar. Pero era demasiado tarde, ya que una vida se había perdido.
Un año después, nadie se acuerda de ese hecho y Jorge Arabi es una fiel muestra de ello. Tiene 53 años y serios problemas de salud.
Vive en una pequeña casa de chapa de dos por dos. No tiene baño y cuenta que debe hacer sus necesidades detrás de la vía. Se baña con una palangana protegido solamente por las frías chapas que lo rodean. No tiene calefacción tampoco, sólo un colchón húmedo porque la lluvia se filtró por las precarias paredes. Su ropa también está húmeda y con gran tristeza afirma que “no aguanto más el frío”.
“No tengo nada para comer”
En diálogo con El Eco de Tandil, Jorge Arabi, contó que “tengo problemas de salud, cardíacos y una hernia de disco. Trabajé siete años en una panadería, la primera vez me enfermé por levantar bolsas de harina, y la segunda vez con anginas y gripe. Nunca me vino a ver mi patrón. Estuve una semana y pico en la cama. Yo trabajaba porque necesitaba el dinero pero en realidad no puedo trabajar por mi enfermedad”.
Con gran tristeza expresó que “estoy débil, porque me falta comida. No tengo nada para comer. Yo tengo una pensión de discapacitado, por mi problema de que no puedo hacer fuerza. Son 400 pesos por mes que no me alcanzan para nada”.
“A los 30 años me detectaron el problema del corazón. Yo trabajé siete años en la panadería, y hace poco empecé a hacer trámites porque la persona nunca me pagó el aguinaldo. La señora me mandó un telegrama diciendo que no me conoce y que nunca trabajé ahí”, lamentó.
“Esto no es vida”
Asimismo, Jorge contó que no tiene baño. “Me baño con una palangana chiquita y eso no es vida. Encima no puedo prender nada con el nylon que tengo en el techo. Estoy muerto de frío por eso durante el día voy un rato a la casa de mis vecinos porque no aguanto el frío. Es un freezer mi casa”, explicó.
“Pedí muchas veces ayuda a los políticos y no me vinieron a ver. Le pedí ayuda a la asistente social del barrio 25 de Mayo, me dijo que iba a venir y nunca apareció. Vivo a mate y leche. En la Municipalidad todos me cerraron las puertas, entonces le pedí ayuda a mi vecina que me sacó al aire en la radio”, afirmó.
“Mi hermano, que vive atrás, me prestó este pedacito de tierra y me armó esta casita porque yo dormía en la calle, pero ya no puedo hacerlo por el problema de salud que tengo”, indicó.
Cualquier persona que quiera colaborar con Jorge Arabi puede comunicarse al 154-479719.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios