Un hombre reclama la asistencia médica de su madre, tras haberse accidentado mientras actuaba en Las Estampas
Cristian Farías es hijo de Ema Lidia Katansky, de 65 años, quien integraba el elenco de Las Estampas, el tradicional espectáculo de Semana Santa. Durante una de las funciones de este año, aseguró que su mamá sufrió un accidente que le provocó una grave fractura en una de sus muñecas, por lo que tuvo que ser trasladada al Hospital Municipal Ramón Santamarina y posteriormente operada.
A raíz de este incidente y hace más de dos meses, Farías se acercó a la comunal para conversar con distintas autoridades y reclamar asistencia médica para su madre. Hasta el momento, contó que recibió 2 mil pesos, pero según advirtió “no es suficiente para los gastos de traslado y rehabilitación”. Por lo que anticipó que en los próximos días comenzaría acciones legales, pese a que no le gustaría llegar a esa instancia.
Indignado, en diálogo con El Eco de Tandil, explicó que “esto viene del 21 de abril cuando mi madre se accidentó actuando en plena función. Si bien fue rápidamente asistida, vino la ambulancia y la trasladaron al Hospital Municipal, la atendieron porque había sufrido una quebradura. Le vendaron la mano porque no se podía enyesar, después se operó y le pusieron tres clavos”.
En la semana siguiente al incidente, “la operaron y fue Pascual Pina, pero luego no tuve más respuesta de nadie, ni de él, ni de Cultura ni de nadie. Pasó un mes hasta que empezamos a `mover´ el tema para ver qué pasaba”, aseguró.
Según lo que le dijeron ayer en el municipio, “esto ocurrió a raíz de un problema interno, la gente que trabajaba en el espectáculo no tenía seguro. No es una quebradura sencilla, es una señora grande de edad. Acá tenemos las radiografías, todo, y la mano no le va a quedar bien”.
Hasta el momento, aseguró, “estuve reunido con Miguel Rouaux, que me parece una persona buena. Luego, con Marcelo Giaconi con quien hicimos un expediente, pero como todo abogado va a defender o decir cosas para el Municipio”, y reconoció que “me dieron los 2 mil pesos pero eso, durante los dos meses y pico, el gasto de movilidad y demás, no es suficiente. Mi mamá está recién operada y hay que trasladarla en un remis. De todo nos hicimos cargo nosotros, aparte mamá tiene problemas de corazón y un problema en la sangre”.
Farías contó que recién salía de reunirse con Matías Civalle, secretario de Gobierno local, a quien describió como “soberbio” y de quien no le gustó “cómo me atendió”. Según contó, le dijo que “hiciera judicialmente lo que quisiera” y admitió que “no quiero iniciar acciones”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa nota, escrita en primera persona a nombre de Ema Lidia Katansky, entre algunos puntos, detalla que “a causa del accidente tomé conocimiento de que la Municipalidad no nos tiene bajo ningún seguro, extraña situación ya que el lugar de realización de Las Estampas, los movimientos propios de la representación, el casi siempre estado resbaladizo de las piedras, ameritan la contratación de un seguro de accidentes personales”.
Asimismo, explica que se siente disconforme “con la reticencia del Municipio a hacerse cargo de su responsabilidad, reflejo lo mismo del ocultamiento que se nos hace de la no existencia de seguro…”, a la vez que asegura que “mis gastos se han visto incrementados en servicios de remis, fui operada en el Hospital Municipal, ahora estoy realizándome sesiones de kinesiología, el gasto de movilidad se acrecienta”.
Por lo que la damnificada, acusa la necesidad de “diez mil pesos, por todo concepto en calidad de resarcimiento integral del daño padecido, eso más allá de la moderación que implica la indicada suma”.
atendería el Intendente”
Por último, admitió que “a nosotros nos dolió que nadie llamó a mi mamá, toda esta gente humilde que trabaja en Las Estampas, los mismos compañeros, le mandaron mensaje para ver cómo andaba. El sinvergüenza de Pino –yo se lo digo en la cara-, nadie, la llamó. Estuvo el día del accidente y el día antes de la operación, ya pasaron dos meses y pico, y nada. En la foto salen pero después, no. Si uno no viene, todo queda tapado”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios