Un hombre volverá a encadenarse en el Municipio ante la falta de trabajo
El enfermero José Guillermo inició una nueva huelga de hambre y volverá a encadenarse el lunes en el Municipio ante la falta de trabajo.
Guillermo insiste en que fue discriminado por la comuna en un concurso que tuvo lugar en 2005. En los procedimientos administrativos, había obtenido un lugar para desempeñarse como chofer en la Dirección de Vialidad.
La negativa de la comuna tiene lugar en una presunta incapacidad, que sería consecuencia de un accidente laboral que padeció Guillermo. Sin embargo, el médico que completó la declaración jurada para que ingrese a la planta comunal consideró (de acuerdo al relato del enfermero) que nada le imposibilita desarrollar una tarea con normalidad.
“Tuve un encuentro con el doctor Nicolini y el ingeniero Teruggi. Me propusieron 700 pesos por mes como una ayuda económica. Eso no me alcanza para nada”, contó Guillermo a este Diario.
El enfermero se ganó en concurso la posibilidad de ingresar junto a otras cinco personas a la Dirección de Vialidad Urbana.
“Me hice los exámenes médicos y me dieron todos aptos. Cuando llegué al box de la guardia para que me revisen, el doctor Guillermo González preguntó por mi rodilla. Le conté que tuve un accidente laboral. ‘¿Qué grado de discapacidad te dieron?’ ‘2,3 por ciento’, le contesté. ‘No es nada’, me dijo él”, recordó.
Luego, tras exponer su caso en la Comisión de Derechos Humanos del Concejo Deliberante, desde el Ejecutivo le respondieron que omitió declarar patologías preexistentes.
A través de un informe, le marcaron como apto B el hallazgo de una cicatriz en la pierna derecha.
“Para ellos yo soy un discapacitado. Pero está bien visto que a ese concurso lo gané. No acepto que me rechacen por una cicatriz en el cuerpo. La declaración jurada fue llenada de puño y letra por este doctor. En ningún momento mentí”, aseguró Guillermo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Yo no quiero que me mantengan, quiero ganarme mi sustento. ¿Quién vive con 700 pesos? Nadie. No quiero ayuda de ningún tipo, quiero trabajo”, solicitó.
Guillermo comentó a este Diario que la situación, como es lógico, le trajo consecuencias en su vida personal y deterioró notablemente su estado anímico.
“Si no me quieren en el Hospital, que están precisando enfermeros, que me pongan en cualquier lado a hacer cualquier cosa. Sé que en el Cementerio están precisando gente. No me dieron la posibilidad de trabajar y yo me la gané”, enfatizó.
Por último, ante la mirada de su madre, que manifestó estar sobrepasada por la situación, advirtió que “estoy dispuesto a todo” e indicó que “el lunes vuelvo al Municipio y me vuelvo a encadenar. De lo que acá en más me pase a mí, hago responsable a Oscar Teruggi, Marcos Nicolini y al intendente Miguel Lunghi, que nunca me recibió”.
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