Un hombre volvió a pedir por el esclarecimiento de la causa por la muerte de su hermano
Ricardo Angel Orsatti, también conocido como Caíto, murió a los 67 años en una quinta ubicada en el partido de General Madariaga. El tandilense fue hallado sin vida el 21 de junio de 2005 en el interior de la habitación de una propiedad que habitaba junto a su hermana y su cuñado en el paraje Los Zorzales.
Como se informó, apareció con dos disparos de un revólver calibre 38 que le perforaron la región pulmonar y le causaron su deceso.
Hoy, a ocho años de aquel trágico episodio, su familia continúa con el objetivo firme de conocer qué fue lo que realmente sucedió. “Queremos saber cuándo esta historia se va a terminar para que pueda descansar en paz”, aseguró Luciano Orsatti.
En diálogo con El Eco de Tandil, el vecino expresó que espera poder cumplir con el deseo de Caíto. “Pidió que el día que muriera lo cremaran. Está en el Cementerio Municipal y hasta que el juez no dé la orden no podemos hacerlo”, dijo.
Luciano Orsatti aún mantiene la teoría de que su hermano no se suicidó, y fundamentó que los peritajes determinaron que no tenía pólvora en la mano dado que el dermotest salió “negativo”.
Además, recordó que la escena del hecho se modificó, y ejemplificó que se incendió un colchón del dormitorio donde se halló el cuerpo y que se cambió la disposición de las camas.
Entre otros aspectos que fundamentan su postura, el vecino de Cuba y Darragueira indicó que su hermana y cuñado (presentes el día del hecho) “nunca fueron citados. Presentaron un certificado médico diciendo que no se encontraban en condiciones de declarar y nunca más los citaron”.
Pedido de justicia
“Quiero que me digan la verdad, por qué lo mataron, porque mi hermano no se mató”, ratificó Luciano Orsatti.
Respecto de la causa, que se encuentra a cargo del Juzgado de Dolores, aseguró que “está quieta” y especuló que podrían estar esperando que pase el tiempo “para archivarla en un determinado momento”.
A su vez, consideró que “arreglaron todo desde el momento en que el cuerpo de mi hermano todavía estaba tibio”, y agregó más interrogantes: “Cómo puede ser que Caíto se haya tirado dos tiros y no tiene pólvora en las manos, no hay huellas digitales en el revólver”.
“Quiero que me digan la verdad, pero cada día que pasa es desfavorable porque la Justicia va a determinar que archiva la causa por falta de pruebas, pero hay que buscarlas”, enfatizó el hermano de Caíto.
Sobre el final de la conversación con este Diario, Luciano Orsatti ratificó su pedido para que el caso “se aclare”, para que “podamos cumplir con lo que mi hermano pidió en vida, que fue que lo cremaran y que esparciéramos sus cenizas al muelle de Villa Gesell. Y eso no lo vamos a poder hacer hasta tanto la Justicia no decida qué hacer”.
“Pido que se haga justicia para que podamos sacar a Caíto de donde está, cremarlo y cumplir con lo que pidió”, concluyó. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios