Un incansable batallador por las causas del pueblo
Fue Raúl Alfonsín un luchador. Un gran luchador. Un incansable batallador por las causas del pueblo. Un infatigable y valeroso combatiente en favor de la libertad. Un ardoroso defensor de las normas que aseguran la convivencia cordial dentro de la lucha y el respeto dentro del diálogo constante.
Pensaba hondo y hablaba con brillante elocuencia. Desde la trinchera de sus convicciones, defendió sus ideas con un sentido viril, pero siempre dentro del campo del raciocinio. Los enemigos que recogió su quilla en el prolongado viaje por el mar turbulento de la política fueron enemigos de sus ideas, nunca de su persona, porque él tampoco supo abrigar rencores de carácter personal.
Por eso, porque fue un auténtico demócrata y porque deja un hueco en el pueblo muy difícil de llenar, hoy todo el país llora su partida definitiva.*
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios