Un informe evidencia la falta de planificación urbana sobre el transporte público en Tandil

La investigación, iniciada en marzo y culminada en noviembre pasado, cuenta con detalladas estadísticas y encuestas recientes. Los datos fueron dados a conocer por la doctora Andrea Oliva, la licenciada Laura Rébori, la licenciada María Sol Romero, y el estudiante Fernando Macías, miembros de la comisión académica.
Los resultados del informe, aclararon, son eminentemente descriptivos, poniendo en evidencia los “desequilibrios espaciales” de la actual red de transporte público, esto, “centrándose en el impacto social” y pensando que el problema del servicio “va más allá de pensar los recorridos sueltos sino que hay que verlos en relación a la cantidad de población y a las necesidades. En ese sentido, el informe lo vincula a dos derechos básicos: la educación y la salud”.
De acuerdo al relevamiento realizado en el año 2011 por la Unidad Permanente de Estudios y  Extensión en Trabajo Social (UPEETS) de la FCH-Unicén, se aprecian los porcentajes del uso de transporte colectivo en los barrios: Parque la Movediza (Maggiori), La Movediza, San Juan, Villa Aguirre, San Cayetano, El Tropezón y Villa Gaucho.
“Las desigualdades en el acceso a los servicios se presenta tanto en el costo del pasaje, como en el trazado de los recorridos de las líneas”, señalan entre los primeros puntos.
Según revela el documento, de las 4063 encuestas realizadas el 42 por ciento de los domicilios en estos barrios utiliza frecuentemente el transporte público, existiendo diferencias de porcentajes entre las distintas zonas: el barrio El Tropezón llega al 58 por ciento; siguiendo en orden decreciente se encuentran San Juan, con un 48 por ciento; Parque La Movediza, un 47 por ciento; Villa Gaucho, un 43 por ciento; La Movediza, un 42 por ciento; San Cayetano, un 40 por ciento, y Villa Aguirre un 32 por ciento.
De acuerdo a los datos, “se pone de manifiesto la importancia que adquiere el uso de transporte de colectivo en esas zonas siendo utilizado por más de un tercio aún en el caso de los valores mínimos.
“Los cambios de recorridos, los aumentos de precio, la existencia o no refugios deben ser analizadas a luz de la incidencia que tiene para esta población”, afirman.

Falta de conexión entre los barrios
 
En otro párrafo, el informe menciona la problemática de la falta de recorridos que conecten los barrios y que “viene siendo expresada desde hace bastante tiempo sin plantearse respuestas para la población usuaria. Cabe destacar que el problema no sólo se mantiene sino que se ha agravado, en tanto la población ha crecido considerablemente en todas las zonas periféricas”.
Mediante un análisis zonal más profundo que cuente la cantidad de viviendas según densidad de líneas se conoció que “de las 56.828 viviendas ubicadas en la ciudad el 25 por ciento no dispone ninguna línea de transporte público de pasajeros a menos de 250 metros, y el  43 por ciento sólo tiene acceso a una sola línea siguiendo con el mismo criterio, lo que muestra que el 68 por ciento de las viviendas de la ciudad están en condiciones de acceso altamente deficitario”.
En detalle, el trabajo hace hincapié en que “las inequidades con respecto al acceso se profundizan si tenemos en cuenta que un 2 por ciento de las viviendas cuenta con seis líneas accesibles, otro 2 por ciento con 5 y un 4 por ciento con 4 líneas. La búsqueda de alternativas para disminuir las disparidades expuestas es una de las cuestiones centrales que surgen del análisis realizado por esta comisión”.
 
Falta de acceso
 
“El porcentaje mayor de las viviendas de la ciudad de Tandil tiene el mínimo acceso según los recorridos del transporte público de pasajeros. Solamente el 2 por ciento de las viviendas tiene un acceso al transporte que le permita trasladarse en todas las direcciones según los recorridos establecidos”, se refieren.
En términos absolutos, “14.100 viviendas no acceden a la red de transporte urbano de pasajeros mientras que 24.255 solo tienen acceso a una línea, es decir que tienen sus posibilidades de traslado dentro de la ciudad con altas limitaciones”, exponen.
En el barrio Parque La Movediza, según advierten, se registra el mayor porcentaje de quienes responden que consideran “un problema el servicio de colectivos. Quienes manifiestan con mayor frecuencia tener problemas con el servicio de colectivos se encuentran en los recorridos de la línea 503 (azul) y  502 (blanco), siendo los barrios Parque La Movediza (Maggiori), La Movediza y El Tropezón”. 
La opción más elegida sobre los problemas del estado de las calles se encuentra en el Barrio El Tropezón siendo el 58 por ciento, continuando el Barrio San Juan con el 46 por ciento que manifiesta este problema y el barrio La Movediza con el 39 por ciento y mientras que el barrio Parque La Movediza manifiesta este problema el 34 por ciento. Como se puede apreciar estos cuatro barrios corresponden a la misma zona donde transitan las líneas 502 (blanco) y 503 (azul).
Habiendo expuesto todos estos datos, se concluyó en la necesidad de efectuar una planificación urbana en torno al transporte público, que resolvería temas como la inclusión social, la accesibilidad a las instituciones escolares y de salud pública, entre otros puntos, para los vecinos de los barrios más postergados de la ciudad. u

Acceso a los hospitales públicos y Centros de Atención Primaria
 
En relación al acceso a los hospitales públicos Ramón Santamarina y el de Niños, Debilio Blanco Villegas, desde las zonas mencionadas, el informe revela que “actualmente de las 56.828 viviendas, 34.598 se encuentra en las cercanías de alguna de las líneas de colectivo que incluyen en su recorrido la zona del hospital, mientras que 22.230 viviendas están fuera de la cobertura”. 
De la misma manera, afirman que “los recorridos muestran  un gran déficit para el acceso al Hospital de Niños, quedando miles de niños menores de 14 años excluidos del servicio público de transporte para la atención de la salud”.
De acuerdo a los datos censales provisorios del 2010, “el 46,22 por ciento de los niños menores de 14 años residen en viviendas que se ubican por fuera del área de cobertura del transporte que permita acceder al Hospital de Niños”.
En cuanto a los Centros de Atención Primaria, informan que “suponen la cobertura a toda la población de las distintas franjas etarias de una zona determinada de acuerdo a la delimitación territorial establecida a nivel municipal”.
En tal sentido, manifiestan que “el acceso se ve restringido debido a que los traslados dentro de esos territorios que no están asegurados desde la política pública. El transporte público de pasajeros con una baja circulación y conexión de puntos dentro de los barrios tiene escasa cobertura. Asimismo, debido a los costos quienes tienen menores recursos deben trasladarse generalmente caminando, generándose situaciones perjudiciales para la salud”.
 
Consecuencias en el acceso a las instituciones educativas
 
La ciudad de Tandil según datos provisorios del censo 2010, “tiene 27.522 niños menores de 14 años a quienes es necesario trasladar diariamente durante el período escolar. La capacidad de los vehículos vinculada a la frecuencia provoca en horarios de entrada y salida de las escuelas una notoria situación de exceso de pasajeros en cada unidad. La situación de falta de asientos provocando que decenas de niños, niñas, adolescentes y adultos se trasladen en condiciones de riesgo en horarios de densidad de tránsito”.
Aseguran luego que “en las zonas más alejadas acceden a la escuela sólo mediante el llamado “alargue” de los recorridos cuya frecuencia es deficitaria. Barrios  como La Unión, El Molino, Cerro Leones, donde transita una sola línea de colectivos, en días de lluvia suelen quedar sin servicio ante la suspensión del mismo por parte del chofer o empresario debido al deterioro de la calles”.
Otro de los datos significativos en este sentido es que “los recorridos muestran las escuelas que cuentan con mayores posibilidades de acceso, y ello se evidencia en la matrícula de los establecimientos que se ubican en la zona céntrica a las que concurren niños de distintos  barrios. No es un dato menor que en zonas donde ha crecido significativamente la población en estos últimos años no se haya revisado la necesidad de aumentar la frecuencia del servicio”.
Por último, el informe también trata el acceso al Campus, al cual  “la movilidad está prevista a través de las líneas 503, 505 y 501. En este sentido, quienes viven por ejemplo en los barrios Villa Aguirre, San Cayetano y La Unión, -por ejemplo- necesitan dos líneas de colectivo para poder acceder. Esto provoca un acrecentamiento en el costo del traslado, como así también del tiempo, si se considera que podría existir una comunicación más directa entre ambos lugares”.

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