Un integrante de la familia Blanco denunció que Betelú lo amenazó con un arma y se cayó el acuerdo
En diálogo con El Eco de Tandil, Esteban Blanco explicó que “cerca de las 10 de la mañana (de ayer) yo venía por Chapaleofú hacia mi casa y doblé en Nigro, donde está la senda peatonal y la casa de mi hermana está a unos 40 metros. De pronto, un auto paró al lado de la moto prácticamente, se bajó Betelú y me dijo: ‘Qué hacen que todavía no se van, ya se tendrían que haber ido’. A lo que yo le respondí: ‘Dame tiempo, una semana es el arreglo que tenemos. En una semana a más tardar nos vamos’”.
“Y me increpó: ‘Ustedes ya se tendrían que haber ido, son todos una mier…, no sirven para nada, tienen que irse de acá. Tengo 60 años, no tengo nada que perder, así que salí de acá. Te voy a pegar un tiro y te vas a tener que ir a la mier… igual’. Yo le respondí que si me iba a pegar un tiro, que lo hiciera y sacó un arma del auto. Me puso el revólver en el pecho y me dijo: ‘Te voy a pegar un tiro, no son nadie, ustedes son todos una mier…’”, relató.
Y continuó explicando que en ese momento se bajó el hijo de Betelú del auto y le dijo: “Papá, déjate de joder”.
“En el forcejeo podría haber pasado cualquier cosa, entonces el padre guardó el revólver en la cintura y me dijo: ‘Son todos una basura. Vos sos Blanco, no sos nadie; yo soy Betelú’”, contó.
“Me quedé helado”
Blanco manifestó su sorpresa ante esta actitud porque “nunca me imaginé que habiendo hecho un arreglo, el tipo iba a hacer eso. El lunes empezábamos a desalojar todo, para el viernes o sábado estaba todo listo, y me quiere pegar un tiro ahora que me voy a ir. La verdad es que me dejó helado. Si me va a pegar un tiro ahora que me voy, entonces más vale me quedo”.
Al llegar a su casa, su familia le preguntó qué le había ocurrido, ya que se encontraba pálido. Entonces fue a hacer la denuncia a la comisaría Cuarta. Cuando llegó, Betelú estaba en la puerta de la seccional. “Entonces le dije: ‘Sacá acá el revólver como lo hiciste allá. Revísenlo que tiene un arma en el auto’. Los policías me llamaron, hice la denuncia y el tipo se fue como pancho por su casa. Si hubiera andado yo en la moto con un arma ya estaría preso. La policía debería haberle revisado el auto y él se fue como si nada hubiese pasado”, cuestionó.
“Al límite de
provocar una
tragedia”
“Es inexplicable. No puedo entender cómo una persona puede hacer eso cuando ya había un arreglo hecho. Estaba sacado, pero sin motivos porque si bien no hay nada que justifique que te pongan un revólver en la cabeza, nosotros ya habíamos llegado a un arreglo. Yo no sé si me hubiera pegado el tiro o no si el hijo no lo frenaba, porque el tipo estaba como loco”, sostuvo.
Y expresó su “impotencia” ante esta situación y aseguró que su familia quedó “shockeada”.
“Yo no sé qué pasó con este tipo, para mí no pensó lo que estaba haciendo. No estaba en sus cabales, porque uno puede putear o gritar pero al extremo de sacar un arma ya está al límite de provocar una tragedia”, expuso.
“El arreglo se
echó para atrás”
“Hablé con el juez y no sabe qué hacer. Ahora no sé si le puede pasar algo a mi familia porque no sé el tipo cómo puede reaccionar. Ahora el arreglo se echó para atrás porque si me va a pegar un tiro porque me voy, más vale que me lo pegue porque me quedo”, afirmó convencido.
Y recalcó que “no nos vamos a ir. Tenemos que hablar con el juez para ver cómo vamos a seguir porque él es mediador, ahora estaba de viaje, supongo que vendrá mañana (por hoy)”.
Por último, remarcó que “tuvimos buena predisposición para irnos sin que hubiese ningún herido pero pasa esto y no nos podemos ir, que nos garantice la seguridad el juez, que resuelva este caso para ver cómo seguimos adelante”. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios