Un joven armado ingresó a un kiosco céntrico, amenazó a la comerciante y se llevó 2.500 pesos
En la tarde de ayer, alrededor de las 15.30, se produjo un atraco en un kiosco ubicado en San Martín 612, delito llevado adelante por un joven que actuó a cara descubierta. El delincuente obligó a la comerciante a entregar la recaudación, unos 2.500 pesos, tras lo cual se fugó ?muy tranquilo?, según denunció a El Eco de Tandil su dueño, Martín Camino, dueño del kiosco.
?Yo estaba en mi otro local y me llama la chica llorando, avisándome que habían entrado a robar?, aseguró. Según le comentó Alejandra, su empleada, ?entró un chico, le pidió caramelos y cuando ella se dirige a la caramelera, él se acerca, le muestra un arma y le dice ?poné la plata en la mochila y no mirés para dónde salgo??.
Con un tono indignante, añadió que ?el kiosco está ubicado en pleno centro, estamos al lado de un banco y hay un cajero, Alejandra fue a pedir ayuda hasta la esquina, no había nadie y tuvo que concurrir al bar de enfrente para dar aviso a la policía?.
Respecto a las medidas de seguridad y vigilancia en el radio céntrico de la ciudad dijo: ?Me parece una locura que estando en pleno centro y al lado de un banco, no haya seguridad. A los diez minutos que la empleada dio aviso a la policía cayó el patrullero?, afirmó. Según le comentó Alejandra, el asaltante tendría entre 14 y 15 años.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegundo asalto
Según dijo, es el segundo asalto que sufre el dueño, y el anterior había sido en su otro local en Paz 657, hace un año y medio. ?Hoy a la noche, cuando termine de trabajar voy a pasar por la comisaría a hacer la denuncia para que quede asentado. Pero sé que no sirve para nada porque a mí me robaron en el otro local y están diciendo que están trayendo personal de afuera, reforzaron la seguridad y yo no lo veo?, aseguró.
A lo que añadió: ?En el otro local hace un año y medio, pero fue justo para las vacaciones de invierno que habían traído refuerzos de seguridad de afuera?.
Respecto a las próximas horas, el dueño del local afirmó que ?a partir de mañana, lo único que se me ocurre es cerrar en el horario que anda menos gente?. Y finalizó: ?Tengo el negocio para trabajar, tengo una tiquetera de tránsito porque la gente la necesita si quiere estacionar, y por eso tengo abierto también?.
Las palabras de
la empleada
En tono tímido, tal vez aún conmovida por el hecho ocurrido horas antes, Alejandra, la empleada que sufrió el robo dialogó con El Eco de Tandil. ?Estaba acomodando unas galletitas, entró un chico que me pide caramelos ?la caramelera está justo al borde del mueble- y de ahí no se ve para afuera. Entonces cuando le voy a preguntar qué caramelos quiere, se levanta la remera y me muestra un arma. Me dio una mochila para meter el dinero, que aproximadamente era 2 mil pesos?, afirmó.
?Lo único que me dijo fue agachate y no mirés adónde voy?, y añadió que ?la policía habrá llegado a los 15 minutos. Me dijeron: ?Qué le vamos a hacer, andá a la comisaría, hacé la denuncia que nosotros daremos una vuelta a ver si encontramos a alguien?.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios