Un joven tandilense llevó doscientos libros a San Juan en una rica acción comunitaria
A través de internet se fueron organizando con sus compañeros y así fue surgiendo la idea de colaborar con un hogar de niñas en San Juan. La embajada de Estados Unidos contrató a una organización que es la encargada de brindar los fondos, de manera que con los libros recaudados entre los tandilenses Juan Pablo partió a San Juan para encontrarse con el resto del grupo.
-¿Pudiste recolectar lo necesario antes de partir?
-Gracias a la difusión que tuvo el proyecto pude conseguir más de 200 libros que ya fueron entregados. Estoy muy feliz y quiero destacar que la comunidad tandilense colaboró con mucho entusiasmo. En total, con el resto de los chicos, pudimos conseguir 700 libros para el hogar Paula Albarracín de Sarmiento en San Juan. Como fue tan importante el número de donaciones que recibimos pudimos hacer una donación a la biblioteca Franklin que fundó Sarmiento.
-¿Cómo fue el encuentro en San Juan?
-Cuando llegué me estaba esperando el representante que vive allá, Luciano Carmona, y la coordinadora. Inmediatamente empezamos a trabajar con la tarea de difusión. Hicimos una conferencia de prensa en la biblioteca Franklin y contamos con la presencia de Thomas Kelly y un agregado cultural y eso nos dio un apoyo institucional desde la embajada. La verdad que estuvo todo muy bien.
-¿Cómo fue la organización de las actividades?
-Tuvimos que salir a hacer algunas compras de materiales, como telas para las actuaciones y alimentos. También conseguimos las pinturas para hacer un mural con las chicas del hogar.
-¿Tuvieron colaboradores extra?
-Sí, se sumaron tres chicas que estudian psicopedagogía.
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-¿Qué tareas desarrollaron?
-Toda la tarde estuvimos en el hogar trabajando con los distintos talleres de lectura infantil, literaria, de actualidad. Hicimos dibujos en base a lo leído. Nos organizamos en comisiones en base a las edades y a las necesidades de cada una de las chicas.
Yo tuve a cargo el grupo de las más chiquitas. Con ellas leímos ?Caperucita roja?, ?El cuento del lobo?, les hicimos a hacer un dibujo sobre los dos cuentos. Leímos ?Juan y las habas?, otro cuento que se llama ?La peor señora del mundo? y una de las chicas se disfrazó. Cuando terminamos apareció vestida como anciana con una bolsa con la que iba repartiendo golosinas para las chicas.
-¿Fue una buena experiencia?
-Sí, porque la tarea no sólo se redujo a llevar los libros y hacer las actividades, sino que hubo todo un cariz afectivo en el encuentro que les hizo muy bien. A todos nos escribieron cartas donde nos demostraron el afecto que recibieron y el gusto que les dio nuestra visita. Fue un trabajo intelectual, social, emocional. Esto les dio una vista al futuro, porque a través de estos libros van a poder crecer más.
Fui a conocer un grupo de chicas realmente necesitadas, que no tienen padre ni madre. Fue gratificante dar y recibir y experimentar ese amor y contribuir a su formación intelectual.
-¿Cómo evalúan el proyecto?
-Dado el éxito que tuvo, y que nos sobraron fondos, existe la posibilidad de concretar otro proyecto en la misma temática. Tenemos ganas de que se pueda hacer en Tandil. Esto se seguirá concretando. Compañeros de las Américas nos sigue apoyando con los fondos para el proyecto. Y además, queremos formar un grupo de ayuda voluntaria en la ciudad.*
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