Un kiosco de venta de diarios y revistas fue blanco de un incendio intencional
Un incendio ocurrido en las primeras horas de la mañana de ayer provocó daños prácticamente totales en la mercadería existente en un kiosco de venta de diarios y revistas ubicado a media cuadra del Cuartel Central de Bomberos.
El siniestro fue advertido a los servidores públicos por un policía que pasó por el lugar a bordo de un patrullero, por lo que en forma inmediata fue desplazada una dotación a los fines de sofocar el siniestro.
Sin embargo, las pérdidas fueron de importancia, dado que el fuego afectó a un gran sector y el resto del contenido fue deteriorado por el humo y el agua utilizada para dominar el incendio.
La propietaria del local, Mirta Jugón, se lamentó ante El Eco de Tandil por el siniestro y no dudó en señalar que se trataba de un hecho intencional, dado que en el momento del hecho no había suministro eléctrico.
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La damnificada indicó que el hecho se registró poco después de las siete de ayer y que la situación fue advertida ?por un policía que pasó en un patrullero?.
El efectivo policial ?avisó a los Bomberos que salía humo desde acá. Primero decían que podía ser un cortocircuito, pero lo descarto ya que cuando me voy corto la luz?, aclaró la víctima.
Sobre el origen del siniestro, la mujer especuló que ?alguien ha tirado un fósforo o un cigarrillo por algún vidrio que ha roto?.
Al momento de evaluar las pérdidas, Mirta Jugón dijo que ?han sido totales, ya que lo que no se quemó, se ahumó y el resto se mojó con el agua de los bomberos?.
?No quedó nada y no hay seguro? dijo con pena la mujer, mientras se realizaban tareas de limpieza para tratar de reanudar la actividad a la brevedad.
El lamento es debido a que el hecho ?se llevó el esfuerzo de meterle horas todos los días. Habrá que volver a empezar otra vez. Otra no queda?, indicó Mirta Jugón.
?Todos los
santos días?
La mujer junto a su esposo dijo que ?estamos acá desde las 8 hasta las 13 y de 17 a 21, todos los santos días, con frío, calor, lluvia o lo que sea?.
Diariamente ?mi marido hace los repartos. Anda casi todo el día en la calle, mientras yo atiendo el kiosco?.
Consultada acerca de antecedentes de hechos delictivos en el kiosco de chapa, la mujer dijo que ?nos han roto los vidrios, robado revistas y han hecho desastres. Pero esto es el colmo: que vengan y te incendien por el sólo hecho de divertirse?.
Sobre la acción de los bomberos, indicó que ?vinieron rápido, ya que pasó un patrullero y vio humo. Al pasar por el cuartel le hicieron señas. Salió un bombero a la calle y se encontró con que salía humo, por lo que vinieron en contramano. Si no venían, no me quedan ni las chapas?.
Mirta Jugón indicó que ?una vez se me incendió el kiosco, pero fue por una garrafa que estaba prendida y tomó un papel. Fue un descuido nuestro, pero de esta forma, jamás: hecho por hacerlo, nunca?.
Finalmente, recalcó que al momento del siniestro ?no había corriente y otra cosa no te queda a pensar de que el hecho haya sido intencional?.*
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