Un laboratorio recolecta orina a domicilio para el desarrollo de tratamientos de fertilización

Hace algunas semanas un grupo de visitadoras médicas comenzó a recorrer la ciudad en busca de donación de orina, hecho que generó sorpresa entre los vecinos. Un laboratorio con sede en la ciudad bonaerense de San Martín inició, con el aval de las autoridades locales, un trabajo que contempla la recolección de orina de mujeres menopáusicas mayores de 48 años a partir de la cual se produce una hormona que permite desarrollar un medicamento que ayuda a que parejas con problemas de fertilidad puedan llegar a concretar el embarazo.

La práctica se desarrolla en Tandil desde fines del año pasado y el objetivo de Laboratorio Biomas SA es permanecer el tiempo necesario para darle continuidad al proceso de recolección.
En octubre la empresa realizó la correspondiente presentación con la explicación del procedimiento a desplegar ante las autoridades locales de la Secretaría de Salud, exhibiendo los permisos ministeriales, incluso los necesarios para completar el transporte del material juntado.

La práctica en la ciudad
El gerente de logística de Laboratorio Biomas SA, Juan Esteban Bonara, dialogó con El Eco de Tandil sobre el trabajo que se realiza en Buenos Aires “desde hace más de cuatro décadas” y que en los últimos años, a partir de una necesidad ante la creciente demanda, “salimos del primero y segundo cordón de la provincia para recorrer las distintas ciudades bonaerenses”, alcanzando también las provincias de Mendoza, Tucumán, Santiago del Estero, Corrientes y Chubut.
En Tandil, al igual que en el resto de las localidades, la empresa contrató un equipo de diez visitadoras domiciliarias que, tras una capacitación, emprenden una recorrida casa por casa en busca de donantes voluntarias, en especial mujeres mayores de 48 años y embarazadas hasta el cuarto mes de gestación.
Bajo las órdenes de una líder las trabajadoras recorren “casa por casa” en base a un cronograma. “Es un trabajo de hormiga”, definió.
Así, desde la vereda y sin ingresar al domicilio realizan una “charla breve” donde explican a los vecinos que “necesitamos señoras mayores de 48 años que estén en la etapa de la menopausia y que desean por voluntad propia donar orina en lugar de tirarla todos los días”.
En ese sentido invitan a juntar la orina en un bidón, el cual será retirado por un recolector dos veces por semana con un camión condicionado para ello, que transporta el material hasta la sede del laboratorio.
El material líquido recolectado se transporta a la planta a la ciudad de San Marín, donde se lo somete a un proceso que permite extraer la hormona que se empleará en los medicamentos desarrollados para los tratamientos de fertilidad.

Una donación que no se paga
La polémica que se desató en algunas ciudades estuvo vinculado al intercambio que el laboratorio realiza a cambio de una donación, con la cual realiza su propio negocio.
Las donantes no reciben ningún pago. A cambio, una vez al mes, el laboratorio les envía un obsequio.
En ese sentido el gerente de logística de la empresa explicó que existe una ley nacional que “prohíbe pagar por cualquier fluido del cuerpo humano”, y ejemplificó con la sangre.
De todas maneras aclaró que “todos los meses, a través del recolector que va a retirar el bidón lleno y deja uno vacío, le lleva un obsequio para la señora o para la casa a modo de agradecimiento”.

Sin acceder al domicilio
Ante la desconfianza que podría generar un accionar de este tipo, Bonara llevó tranquilidad a la comunidad al señalar que las visitadora no cuentan con autorización para ingresar a un hogar, al igual que los recolectores.
Aseguró que las trabajadoras, correctamente identificadas, con nombre y documento, y vistiendo guardapolvos blancos, exponen ante los vecinos desde la vereda, ya que “tienen terminantemente prohibido por seguridad propia y de la población ingresar a un hogar”.
“Es más fácil que la gente atienda sabiendo que quien las visita son vecinas de la ciudad”, destacó sobre la decisión de convocar a trabajadoras locales, lo cual además conlleva en un beneficio en cuanto a la generación de empleo.

“Una aceptación admirable”
Respecto a la cantidad de líquido recolectado en la ciudad el gerente de logística evitó cálculos puesto que consideró que “recién estamos comenzando”. De todos modos estimó que el crecimiento se verá “recién para el invierno o para la próxima primavera”.
“Es un trabajo que lleva mucho tiempo”, remarcó, e indicó que el cálculo se realiza por la cantidad de donantes. “Tandil tiene una población bastante alta, lo cual estimamos tener un número importante”, enfatizó.
En este primer acercamiento, Bonara evaluó que “estamos teniendo una aceptación admirable. Es para agradecer el recibimiento de las señoras de Tandil”.

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