Un Lunghi irascible pidió medidas urgentes a la Provincia
Por allí radica el pensamiento y la preocupación en el despacho del Intendente que ayer, se dijo, explotó de furia cuando supo de las explicaciones vertidas por las autoridades policiales ante el Concejo cuando al unísono se anoticiaban de al menos tres asaltos (ver página 3).
Frente al inestable e incómodo escenario, los llamados telefónicos del propio Lunghi para con las distintas autoridades provinciales no cesaron, montado en la creencia de que es la Provincia, a través de sus respectivos ministerios como jefatura policial, la que debe dar respuestas frente a lo que se está padeciendo.
Tampoco se dijo abiertamente sobre el descontento con el accionar de la fuerza policial, aunque claramente el lunghismo no está conforme y no sería descabellado pensar en un futuro cercano un brusco movimiento de figuras a la hora de contener la demanda.
También se dejó deslizar que cabría una presunta “movida política” para generar el inquieto clima social, ya que se acotó desde el seno radical que no es Tandil la única ciudad que está padeciendo esta situación de inseguridad.
Frente al contexto, se afirmó que el Intendente está promoviendo un futuro encuentro con pares (al menos los radicales) en pos de generar una mesa con una demanda común que hace al estado de indefensión que están convencidos que se está frente a este escenario.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl manto de sospecha contra la fuerza
En tanto la comisión de Derechos Humanos, Garantía y Seguridad del Concejo Deliberante ayer convocó al jefe departamental de Policía, el comisario mayor Claudio Ilundayn y al jefe de la distrital comisario inspector Jorge Giménez, quienes fueron indagados sobre los recientes hechos delictivos que generó una importante movilización popular tras el asesinato del joven Giacone
La agenda que se planteó desde un principio fue abierta y es así que el concejal Claudio Ersinger (presidente de la comisión) realizó una introducción a los efectos de poder abrir el intercambio entre los jefes policiales y los concejales presentes de los distintos bloques.
El comisario Ilundayn hizo un pantallazo de todo lo que se está haciendo desde las comisarías y la departamental respecto de todo el trabajo de policía en el distrito.
A raíz del intercambio de preguntas que realizaron los ediles, los jefes policiales hablaron de un comparativo del 2012 con años anteriores recalcando que fue mutando el delito en hechos más violentos y en armas de fuego pero sin hablar de cifras en particular.
“Esto lo que requiere es otro tipo de acción por parte de la policía y la respuesta que nosotros le trasmitimos es que el delito se va agravando y la respuestas por parte de la policía vienen un paso atrás”, expresó Ersinger.
Añadió que se tocaron muchos temas de los cuales “el sector político tiene que estar informado de primera mano para así saber cuáles son los elementos en los que nosotros podemos hacer algún tipo de aporte”.
El comisario Ilundayn explicó que el fiscal Damián Borean está a cargo de la instrucción, razón por la cual se ha nutrido de toda información y hoy por hoy el ministerio público fiscal y la auditoria llevan adelante esa investigación.
“Hay que ser prudente y respetar el dolor. Yo soy una de las personas que quiere que esto se aclare sin importar de dónde pertenezca si es que hubo responsabilidad policial y si no la hubo también que se aclare porque esto realmente le hace muy mal a la policía. Si hubo un delito que caiga con todo el peso que le corresponde; pero hay que actuar con todos los elementos”, resaltó.
El presidente de la comisión remarcó que le pidió particularmente a los jefes policiales que ante cualquier información o determinación que se tome, se dé a conocer a la opinión pública. “Es necesario que se sepa si hay o no un hecho doloso o una actitud de parte de un agente público para que la gente esté al tanto de que cuando se comete algún tipo de delito, la propia fuerza se ocupa de corregirlo”.
Sin embargo, el propio Ersinger se encargó de subrayar que esto es “difícil de imaginar cómo se puede lograr con los mismos recursos: la misma cantidad de policías, de patrulleros, los mismos medios de comunicación”.
Además, se habló también sobre la posibilidad de cambiar el servicio del 101 por el 911, lo que permitiría un mejor control del trabajo policíaco.
Por otro lado se intercambió opiniones también sobre el accionar policial frente a tareas preventivas y el porqué no retomar aquellas medidas tendientes a promover la entrega voluntaria de armas.
Además expresó que desde el primer día le interesa saber si hubo o no negligencia en el accionar.
“Yo no soy amigo de nadie en Tandil, no conozco a nadie así que no tengo nada que ocultar. Soy papá, quiero hacer mi trabajo de la mejor manera posible, quiero aportar y quiero que esto se esclarezca lo antes posible porque realmente hay un manto de sospecha y que si hubo un delito, la justicia lo dirimirá; si hubo una falta administrativa lo resolverá asuntos internos y si no lo hubo también que se esclarezca”.
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