Un matrimonio mayor fue víctima de un asalto en su vivienda de 9 de Julio al 1500
El atraco ocurrió cerca del mediodía cuando el asaltante ingresó a la propiedad armado, luego de que la mujer abriera la puerta delantera al escuchar el timbre. Una vez allí, comenzó a exigir dinero a sus moradores, que entregaron la suma indicada, y tras lograr su cometido, se dio a la fuga.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSe iniciaron actuaciones por “Robo agravado por el uso de arma de fuego”, e intervino el Juzgado de Garantías 1, a cargo del doctor José Alberto Moragas.
El hecho
La damnificada, una mujer de 85 años, contó a El Eco de Tandil lo sucedido este miércoles alrededor de las 11.30. En primer lugar relató que se encontraba con su esposo en la vivienda cuando tocaron timbre. “Estaba esperando que vinera el gasista y vi en la puerta a una persona que tenía una caja en la mano y abrí”, describió.
Una vez dentro, el delincuente tomó del brazo a la menuda mujer y cuando la soltó quedó sentada en un sillón del living de la propiedad, donde permaneció unos instantes.
Inmediatamente exhibió el arma que portaba y demandó a los moradores dinero en efectivo. En ese sentido, recordó que el asaltante decía “dame la plata o tiro”, ante lo cual le pidió que la dejara incorporarse para dirigirse hacia otra zona de la casa.
“Mi marido, que estaba en el comedor, se levantó, vino para el living y le empezó a poner el revólver en la espalda”, recordó la vecina.
En ese momento, y ante la insistencia, el matrimonio se dirigió hacia el dormitorio. “Tenía unos pesos en un cajón y se los entregué. Nos pidió que nos quedáramos allí. Cerró la puerta de la habitación, atinó a cerrar con llave y se fue”, manifestó.
Por otro lado, la propietaria del inmueble dijo que “no fue violento, salvo por el revólver que tenía”, y que no recibieron golpes. “No tocó nada, sólo el timbre”, aseveró.
El botín con el que finalmente se alzó estaba conformado por dinero destinado para los gastos mensuales de la familia. “Era plata del momento”, aseguró.
Una vez que se retiró el hombre mayor dio aviso a la policía, que tardó escasos minutos en presentarse en la finca.
Una mañana atípica
Al momento en que ocurrió el atraco, en el domicilio de 9 de Julio al 1500, entre Arana y Machado, sólo se encontraba el matrimonio, que en el transcurso de la mañana del miércoles aguardaba la llegada de un gasista.
Incluso, escasos minutos después de que el delincuente se diera a la fuga arribó a la casa una nieta, que “creo que no lo vio de casualidad”, expresó la mujer.
El miércoles fue la primera vez en 55 años que el matrimonio sufrió un atraco de estas características.
Un antecedente
Tal cual informó este Diario, hace aproximadamente unos ocho meses delincuentes ingresaron en una vivienda de 9 de Julio 1647 mientras los integrantes de la familia dormían.
Los primeros informes indicaron que los tres encapuchados violentaron una puerta trasera que da al jardín de la casa. En esta oportunidad, resultaron damnificados un matrimonio mayor y su hija de unos 40 años, quienes se encontraban descansando en distintas habitaciones.
Los delincuentes sorprendieron al hombre y a su hija, mientras que la mujer mayor continuó descansando al no darse cuenta de la situación.
Los ladrones ataron a padre e hija con precintos, aunque no los golpearon ni los maltrataron.
Los autores del atraco inspeccionaron las distintas dependencias de la vivienda y se alzaron con una cantidad no precisada de efectivo y alhajas de oro de menor valor económico, pero con alto contenido afectivo.
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