Un matrimonio mayor fue víctima de un violento asalto en la avenida Alvear al 100
Las víctimas fueron Pellegrino Petrone, de 72 años, y Rosa María Mangione, de 65, que además son los propietarios de la casa de pastas Benevento.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl atraco fue perpetrado cerca de la medianoche de ayer cuando Petrone llegaba a su casa de trabajar. En diálogo con El Eco de Tandil contó que “había cerrado el negocio temprano porque estaba muy quieto todo. Llegué como a las 23.40 (del miércoles) a mi casa, abrí el garaje y entré un auto. Cuando voy a cerrar el portón aparecieron tres chicos y me pegaron una trompada de la cara, me taparon con una mano los ojos y con otra la boca y me empezaron a golpear”.
“Me tiraron al suelo, me ataron y me pegaron patadas en las costillas. Estuve como una hora boca abajo y no veía nada porque me taparon la cara y todo. Después me descompuse, les pedí por favor que me dieran azúcar con líquido, porque soy diabético”, aseguró.
Si bien ni él ni su esposa lograron ver si traían armas consigo, le gritaron “callate, porque te voy a meter un tiro en la boca, y a mi señora le dijeron que me iban a pegar un tiro. Igual, yo no vi prácticamente nada porque me taparon los ojos enseguida”.
En busca de dólares
Su esposa, Rosa María Mangione, explicó que “a mí por suerte no me pegaron, pero ni bien entraron me empujaron y me amordazaron. Eran muy agresivos”.
Los delincuentes actuaron a cara descubierta y exigían a las víctimas que les entregaran dólares.
Se llevaron alrededor de 3 mil pesos, objetos de oro, una radio con CD, un DVD con parlantes, las alianzas de oro del matrimonio y todos los objetos de valor que encontraron.
“Según la policía por el modus operandi se pudieron haber equivocado de casa, porque ellos decían que lo seguían a mi marido, que iba a buscar un montón de plata al banco todos los días, y eso no es cierto. Mi marido va cada tanto al banco como cualquier persona pero no somos grandes empresarios, somos gente de trabajo. Yo les dije que no tenía dólares pero sí algo de efectivo, les di las alianzas, se llevaron carteras, una radio, bijouterie. Rompieron todo, hasta las macetas”, manifestó.
Y resaltó que eran “muy violentos, yo le agradezco a Dios que no me lastimaron, no sé cómo hice para quedarme tranquila, o me calmé del miedo”.
“Cuando atacaron a mi esposo empezó a gritar. Yo estaba mirando televisión y abrí la puerta que da a la cocina porque pensé que se había caído, como él es diabético. Cuando abrí la puerta vi que los tres lo estaban golpeando mucho y estaba todo ensangrentado”, sostuvo.
Y recordó que “cuando me vieron, uno de ellos vino corriendo, me tapó la boca y me decía ´dame los dólares´ porque voy a matar a tu marido y a vos también”.
“Fue un infierno”
La mujer expresó que “fue un infierno porque no se iban más. Estuvieron una hora y media. Además, estaban convencidos de que les mentíamos y que teníamos dólares”.
“Le ofrecí a uno de ellos que se llevaran la camioneta Ecosport que está nuevita porque me la dio el seguro hace poco por un accidente que tuve, pero no la quisieron porque dijo que era una porquería, que él tenía una mejor”, contó.
Además, afirmó que “me preguntaba si un anillo que tenía era de oro y yo le dije que no, que era de fantasía y me gritó ´dámela igual porque te corto el dedo´. Así que le pedí detergente porque no me lo podía sacar, tenía unos nervios bárbaros”.
“Después, como mi marido empezó a temblar se asustaron porque yo les dije que era diabético, y que estaba mal, muy descompuesto. Así que uno de ellos le dio agua con azúcar y le sacaron el pañuelo de la boca porque se estaba ahogando. No estaban drogados pero estaban sacados porque no encontraban lo que vinieron a buscar”, consideró.
Los delincuentes cargaron el botín en dos valijas que encontraron en la casa. A su vez, los malvivientes rompieron cajones y hasta los taparrollos, que revisaron minuciosamente en busca de dinero.
“Pensé que nos iban a matar”
Antes de darse a la fuga, ataron y amordazaron muy bien a ambas víctimas.
“A mí me sentaron contra la pared del comedor, como yo tengo operada la mano no la podía mover mucho, y recordando películas que vi traté de desatarme los pies, y luego de a poquito con los dientes me saqué lo de las manos. No fue fácil porque me había hecho muchos nudos con el cable del celulares, con otro cable y un pañuelo y en la boca nos puso unos manteles de algodón, tan gruesos que no nos podíamos mover”, relató.
Y añadió que “tuve la suerte de poder soltarme y desatar a mi esposo porque se llevaron hasta los celulares, así que pude llamar con el teléfono de línea”.
La mujer confió que “pensé que nos iban a matar. Yo creo que como me quedé tranquila no me hicieron nada. Además, les hablaba todo el tiempo, les decía que por favor no lastimaran a mi esposo, les dije que se llevaran todo pero que nosotros no tenemos dólares, no somos gente de plata, sino de trabajo. Yo tenía miedo de que me levantaran la mano porque era muy agresivos”.
Describió a los delincuentes como jóvenes de entre 19 y 25 años pero admitió que a dos de ellos prácticamente no les vio el rostro. La policía analiza la posibilidad de que sean ladrones provenientes de alguna localidad vecina como Mar del Plata o Necochea.
“Imagino que tendrían algún vehículo a la vuelta porque se iban con las valijas. Se tomaron el cuidado de atarnos bien y se fueron por el garaje, cerraron con llave y la tiraron en el jardín. Pero faltan las llaves mías, así que tuvimos que cambiar la cerradura”, contó.
Por último, Rosa Mangione recordó que la semana pasada un vecino le advirtió que tuviera cuidado porque “por esta zona estaban robando bastante, dos o tres personas y justo anoche entraron a mi casa”.
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