Un matrimonio mayor terminó hospitalizado tras sufrir un brutal atraco en Kramer al 100
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Un matrimonio integrado por personas de más de 75 años fue despiadadamente golpeado durante un atraco sufrido en horas de la mañana de ayer en la vivienda familiar, ubicada en Kramer 131.
Las víctimas fueron identificadas como José Máximo Avilés (75) y Silvia Esther Cestona (78), quienes fueron atacados tres personas de entre 20 y 30 años que actuaron a cara descubierta.
Debido a los golpes sufridos durante el atraco, el hombre presentaba fracturas de costillas y de un dedo, además de traumatismo grave de cráneo.
Según lo señalado por una de las víctimas a El Eco Multimedios, los atacantes los mojaron y amenazaron con torturarlos mediante el uso de corriente.
De acuerdo a lo informado por el jefe de la Seccional Segunda, comisario Edgardo Arturo Valenzuela, la policía tomó conocimiento del hecho entre las 9.30 y las 10, a través de un llamado telefónico recibido por medio del servicio 101 Mejorado.
Al llegar al lugar los uniformados se encontraron con las dos víctimas mayores “de las cuales el hombre se encontraba muy golpeado, mientras que su esposa también habría recibido golpes”, explicó Valenzuela.
Ante la situación, fueron pedidas dos ambulancias para el traslado de los heridos al Hospital Municipal Ramón Santamarina.
Inicialmente se logró sólo el testimonio verbal de la mujer, dado que “el hombre estaba mucho más golpeado y no era aconsejable interrogarlo en ese momento”, según dijo el comisario.
Por los ahorros
Silvia Esther Cestona explicó a la policía que “a las 7 de la mañana intentó salir al patio de su vivienda y -al abrir la puerta- fue abordada por uno de los sujetos, el cual la empujó, le aplicó un golpe y la arrojó el piso”.
En ese momento ingresaron dos cómplices que atacaron a Avilés.
Los delincuentes exigían la entrega de ahorros, argumentando que sabían que habían sido retirados de una entidad bancaria.
“Inicialmente las víctimas negaban la existencia de dinero, lo que hizo que los sujetos los golpearan”, acotó Valenzuela.
Se indicó que los asaltantes actuaron a cara descubierta y que eran personas de entre 20 y 30 años, vestidas con prendas deportivas.
“Cuando podamos atender de mejor manera a la señora y esté mejor psicológicamente respecto a la situación que le tocó vivir, trataremos de hacer los identikits correspondientes”, adelantó el comisario.
Valenzuela confirmó que las víctimas fueron inmovilizadas, por lo que el caso fue caratulado como “Robo y privación ilegal de la libertad”.
El informe médico remitido por el ente sanitario a la policía daba cuenta que Avilés presentaba “varias fracturas intercostales, alguna de las cuales habría afectado un pulmón, lo que agravaría su situación de salud. Sin embargo, se informó que está compensado”, dijo el jefe policial.
Finalmente Valenzuela señaló que “en este caso está trabajando toda la policía de Tandil”.
Cabe indicar que si bien no se dio a conocer oficialmente ninguna información acerca del botín, los trascendidos daban cuenta de un perjuicio cercano a los diez mil pesos.
“Decían que iban a picanearnos”
Silvia Esther Cestona relató a El Eco Multimedios que los asaltantes “mi tiraron al suelo y me pateaban, además de darme piñas”.
Añadió que a su esposo “le han pegado por la espalda y le quebraron una costilla, por lo que se complicó un poquito con un pulmón”.
Posteriormente comentó que el ingreso se produjo “por el frente. Pienso que han saltado la reja, de corajudos”.
Los delincuentes pedían “plata y dólares. Nos decían que sabían que teníamos”, mientras actuaban con una violencia demencial.
“Nos tiraron agua y decían que iban a picanearnos con electricidad” dijo la mujer al mencionar la ferocidad con la que actuaron los asaltantes.
“Menos mal que nos ayudó un vecino que guarda el auto acá. Pude pedirle auxilio a los gritos a este muchacho, Gastón. Hacía un ratito que se habían ido los chorros”, dijo la mujer.
Más adelante dijo que los ladrones “revolvieron hasta encontrar el dinero. Sabían que teníamos, pero no sé cómo porque nosotros somos muy calladitos. Hoy no hay que andar hablando”.
Indignación y bronca en el
vecindario tras el salvaje asalto
En diálogo con este Diario, Gastón, el joven que encontró a la pareja tras el asalto, contó que guarda los autos en la finca de Kramer 131, que tiene un jardín adelante, la vivienda y más atrás un taller en donde el propietario hacía trabajos de chapa y pintura.
“Abrí la puerta y escuché que la señora me llamaba”, dijo el testigo. Luego relató que ingresó por la parte posterior de la vivienda y encontró a la pareja atada y golpeada.
Enseguida llamó a su pareja y le pidió que le diera aviso al 101. “La policía vino enseguida”, indicó.
Sobre el estado de la casa, señaló que en la habitación de la pareja estaba “todo dado vuelta” y estimó que los tres intrusos estaban esperando que las víctimas salieran al patio, por lo que sorprendieron al hombre cuando se dirigía a trabajar en su taller.
El cruento atraco conmocionó a la barriada, que se convocó en el hogar de Kramer 131. Vecinos se mostraron indignados por el ataque a los ancianos, y destacaron que conocían a “Chicha” Cestona desde hace 25 años. También aseguraron que era gente que no llevaba una vida ostentosa ni parecía tener enemigos.
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