Un matrimonio reclama que le saquen el árbol de su vereda por miedo a que les destruya la casa
Susana Rímoli y Julio Spikerman es un matrimonio que vive hace más de 20 años sobre la avenida Avellaneda 818. En su vereda, hay un enorme árbol y están cansados de reclamar al Municipio que “hagan algo” para sacarlo.
Según le informaran al intendente Lunghi en la última carta que le presentaron, esta planta “ha deteriorado la casa, los pisos están todos levantados, hay humedad en toda la casa, además de ser un estorbo en el medio de la vereda, trayendo problemas con la gente que pasa y con los vecinos más de una vez que se han caído, señoras que caminan con dificultad y no nos dan solución alguna”.
El texto, escrito y firmado por la señora de Spikerman a puño y letra, asegura también que “Parques y Paseos no lo corta, vienen una vez cada 2 o 3 años y podan donde está el palo de luz y nada más, es la tercera vez que hago la vereda y al tiempo se rompe por las raíces”, y pide que “por favor me saquen la planta, que no pongan excusas, mi casa está en riesgo, lo mismo Parques y Paseos dijo que si se cae me deja sin hogar y si aplasta a alguno es mi responsabilidad”.
En el renglón siguiente, la vecina le aclara que no tiene el dinero para poder sacarla y pagar, “por eso le pido a usted señor Lunghi que me brinde una ayuda, llevo años apoyando su intendencia y quisiera seguir haciéndolo ya que ha hecho mucho por nuestro Tandil, creo entender que como tandilense que soy tengo derecho a una ayuda con mi problema”.
A varios meses de haber entregado esta carta y no haber recibido respuesta, la señora Rímoli y su marido, decidieron conversar con este Diario.
En primera instancia, la vecina contó que “hace 23 años que compramos la casa y ya empezamos a reclamar por esa planta. La podaron una o dos veces pero no la cortaron. Seguimos igual, queremos que la bajen porque tenemos miedo a que pase algo, si pasa nosotros no somos responsables, somos dos jubilados”.
En consecuencia, reconoció que “tenemos miedo que venga un viento muy fuerte y la tire. La vereda se hizo hace dos años y está toda partida”. En tanto, Spikerman, afirmó que “las raíces llegaron a taparnos las cloacas, esto fue hace un año”, mientras que puertas adentro, detallaron que “tuvimos que cortar la puerta del baño abajo porque levantó el piso y los cerámicos”.
Por último, Rímoli expresó: “Le he llevado al Intendente por lo menos tres o cuatro cartas. Este es el último intento que hago, ya no sabemos qué más hacer. Esperemos que se solucione pronto”.
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