Un narcotraficante internacional está acusado de integrar la banda desarticulada en Tandil
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Importantes actividades procesales se llevaron a cabo en la víspera tras la serie de allanamientos concretados en forma simultánea en Tandil y en la Capital Federal.
Tras los operativos concretados en Buenos Aires, el saldo de la investigación es de seis detenidos (tres hombres y tres mujeres), personas que son todas extranjeras. Además, se habló de cerca de dos kilos de cocaína incautados.
Todos los sospechosos fueron trasladados en las primeras horas de la tarde a la fiscalía temática tandilense, a los fines de ser sometidos a la declaración indagatoria a cargo del fiscal Fabio Molinero.
Medios capitalinos hicieron referencia al caso bajo la denominación de “Operativo Casa Blanca” y aportaron informaciones que las fuentes policiales tandilenses se reservaban.
Se indicó que los vinculados con el caso son tres hombres y una mujer de nacionalidad dominicana y dos mujeres bolivianas, en tanto que uno de los hombres cuenta con antecedentes en Estados Unidos y era intensamente buscado.
La página Online-911 indicó que entre los siete procedimientos efectuados en Buenos Aires, el principal objetivo era un edificio de tres plantas ubicado en la calle Lafuente 529, en el barrio de Flores.
Tal lugar es ocupado en su mayoría por ciudadanos de nacionalidad dominicana y allí se irrumpió con efectivos del Grupo Halcón.
Sobre el allanamiento concretado en el café bar Casablanca, se planteó que fue detenida una pareja de dominicanos, identificados como Manuel del Carmen Zapata y Yenny Altagracia Peralta Aude, de 36 y 31 años respectivamente, además de un empleado.
Según la investigación, el comercio era utilizado “como pantalla para licuar el dinero proveniente de dicha actividad ilícita” (venta de estupefacientes).
Vínculos internacionales
El citado medio indicó que “Zapata cuenta con antecedentes de distribución, comercialización de cocaína y lavado de dinero en los Estados Unidos, donde se lo considera peligroso y su perfil ha sido incluido en las páginas de las agencias antidrogas”.
La investigación está orientada también hacia “el tráfico mediante mulas o camellos hacia el exterior”, según se indicó.
El saldo de la decena de allanamientos fue el secuestro de casi dos kilos de cocaína, fraccionada en distintos formatos, dos armas de guerra, 10.500 pesos, 24 teléfonos celulares, una notebook, elementos para el fraccionamiento y documentación de interés.
La mencionada fuente atribuyó la coordinación y supervisación a la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas, a cargo del comisario general Rubén Alberto Lobos.
También intervinieron fuerzas especiales del Grupo Halcón y unos 150 efectivos de diversos puntos de la provincia.
La palabra oficial
El titular de la Jefatura Distrital Tandil de policía, comisario inspector David Tifner, explicó a El Eco Multimedios que la acción era consecuencia de “un trabajo conjunto entre Narcotráfico de Azul y las dependencias locales”.
Además de los tres allanamientos concretados en Tandil -con el saldo del secuestro de clorhidrato de cocaína, un arma y tres detenciones- “se hicieron otros siete en la zona de Flores y en el microcentro porteño”, confirmó el jefe policial.
Durante los nueve meses “de trabajo muy fino, se estableció la comercialización de droga como así también que ésta provenía de la Capital”, sostuvo Tifner.
El comisario inspector explicó que entre los lugares en los que se secuestró droga en Tandil “hay un bar ubicado en la zona de la Rural, en Pedersen y Los Ombúes, denominado Casablanca, además de dos domicilios particulares. Se estableció la comercialización de droga”.
Si bien en la página web aludida se dieron a conocer identidades, el jefe distrital evitó confirmarlas aludiendo a disposiciones judiciales en tal sentido.
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