Un niño de 11 años cayó en un gran pozo lleno de agua de unos silos abandonados
Tras la intervención de la Dirección de Inspección General del Municipio, y aunque se trata de un terreno privado, los propietarios se comprometieron a drenar el agua y rellenar con escombro las estructuras abandonadas en un plazo de 24 horas.
En diálogo con El Eco Multimedios, la mamá del niño que sufrió el accidente contó que “en Rosalía de Castro hay unos silos, han sacado las partes de arriba y han quedado unos huecos -que nosotros llamamos embudos-, y con las lluvias de esta época se han llenado de agua. Es un peligro”.
Ana relató que el miércoles por la tarde “se cayó mi perrita y mi hijo, por ir a rescatarla, se resbaló y el resultado fue que terminó también él adentro de ese embudo con agua sucia, piedras y de todo”.
Describió al pozo como “hondo, porque mi hijo tiene 11 años y es alto, sin embargo, tuvo que pedir auxilio porque no podía salir ni él ni la perra de ahí. Después me imaginaba si al caer se golpeaba la cabeza o algo, y se desmayaba, para cuando pide auxilio y alguien lo ayuda, no sé qué estaría lamentando hoy”.
La vecina sostuvo que “hace mucho” que estos huecos están al descubierto, ya que “tienen yuyos alrededor”. Estimó que llevan “por lo menos, unos ocho meses” y agregó que ya habían tenido otros episodios similares con mascotas de la zona.
Ana señaló que “está dentro de una propiedad privada, pero es un alambrado nada más que los perritos, los animales, los chicos, pasan. No tiene otra seguridad que el alambre”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Eso ocurrió cuando volvía a casa, 19.10 ó 19.15, y lo auxilió un hombre. Después fui hasta el lugar para agradecerle y para saber bien lo que había pasado, pero ya se había retirado del trabajo”, relató Ana.
En cuanto al rescate, explicó que el empleado de la firma tuvo que colocar una escalera “porque es un embudo que no tiene de dónde agarrarse como para poder salir, entonces no podían salir ni la perrita ni él. Los dos estaban desesperados por la situación. El nene después comentaba que la perrita se subía arriba de él y lo empujaba más, porque se asustó el animal también”.
Los pozos quedaron en el lugar luego de que desmantelaran un sector de los silos, aunque aún del otro lado funcionan y hay gente que continúa trabajando en el predio.
Ana precisó que son dos pozos iguales que se convierten en un riesgo para la gran cantidad de chicos y mascotas que habitan la barriada. “No queremos que siga sucediendo y que un día tengamos que lamentar algo peor. Quiero que tomen medidas, que los tapen, que los cierren. Eso no puede seguir así de por vida”, remató. u
Intimaron a los dueños a drenar y tapar los embudos
“Nos apersonamos en el lugar, sacamos fotos e hicimos una inspección ocular, y constatamos que en los tres pozos donde estaban los silos se había juntado agua, donde aparentemente ocurrió el siniestro”, explicó.
Bayerque aclaró que “de todas formas, estamos hablando de una propiedad privada” y explicó que los chicos, en medio de un juego, ingresaron al predio, lo que es difícil de controlar.
“Se intimó al titular de la firma a que en el plazo perentorio de 24 horas desagote la pileta y los silos que quedan, los pozos, y el rellenado inmediato con escombro”, precisó.
Por ese motivo, informó que en las últimas horas de hoy regresarán al terreno a realizar una inspección para verificar si cumplieron con la determinación. De no ser así, procederán a infraccionar y clausurar el espacio.
En cuanto al alambrado que resguarda el lote, sostuvo que no se registra una disposición establecida. “También hay que acostumbrarse a que es una propiedad privada, no tienen porqué ingresar al lugar. Pero estamos hablando de chicos jugando con la pelota, con el perro, entonces capaz que tendrían que hacer un alambrado olímpico, pero no lo establece claramente ningún tipo de ordenanza”, explicó.
Por último, informó que esa planta se está desmantelando, por lo que ya casi no tiene actividad y los silos que quedan los van a trasladar en poco tiempo, según adelantaron los propietarios.
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