Un padre busca recuperar a su hija de 5 años, que habría sido llevada a España por su madre
La historia entre ambos es tan compleja como delicada. La pareja se separó hace dos años y desde ese momento se registraron varios episodios que no hicieron más que aumentar la tensión. En el medio, una menor de 5 años, quien en este momento se encuentra privada del contacto con su padre.
En su denuncia solicita establecer el paradero de la menor, con quien perdió contacto cuando negociaba un régimen de visitas tras la separación.
Su historia
A modo de contexto, Gustavo García citó un episodio que marcó una ruptura. “Tuvimos una separación con una causa de violencia mutua”, reconoció, y explicó que “hace dos años tuvimos una gran discusión con la madre, me agredió con un cuchillo y yo le pegué”.
Aseguró que a partir de ese momento “no me dejó ver más a la nena”, e inició en consecuencia una serie de mediaciones en el Juzgado de Familia tendientes a recomponer el vínculo hasta que finalmente un año después lo logró. “Fue el único hecho y a raíz del cual se basó para decir que tenía miedo que agrediera a mi hija”, dijo.
Cuando reanudó el vínculo con la pequeña, su ex mujer “me propone volver a rehacer la familia, con la idea de irse a España. Le dije que no porque ya tenía otra pareja”.
Luego, en un encuentro en un lugar público, donde expresó sus intenciones de recomponer la relación, “tomé el recaudo de grabar la conversación”.
“Tengo una grabación donde ella propone esto. Cuando me niego, a partir de ahí empezó a prohibirme que vea a la nena. Es más que obvio”, apuntó Gustavo García como primer argumento.
Posteriormente, reconoció que quiso presentar esta prueba en el Juzgado de Familia para demostrar que “no es miedo lo que tiene, sino venganza”, y agregó que usa a la niña de “escudo”.
“Desaparece de un
día para el otro”
Superadas otras situaciones, entre las que mencionó una denuncia en su contra por agresión verbal y otra por acoso telefónico y amenazas contra uno de los hijos que la mujer tiene de un anterior matrimonio, “incomprobables porque no son ciertas”, se llegó a este punto donde “desaparece de un día para el otro, no avisa a nadie y se va del país”.
Desconcertado sobre el modo en que habría concretado el viaje, aseguró que “yo no firmé ningún poder” y recordó que “cuando se inició el expediente penal por el hecho de violencia familiar, habíamos acordado que me comprometía a firmar la autorización”.
-¿Cuándo comienza a sospechar que su ex mujer se había llevado a su hija?
-Cuando vienen las audiencias para restablecer el régimen de visitas ella no se presentaba. Entonces mi abogada habla con la abogada de ella, que le dice que no la podía localizar ni por teléfono ni en el domicilio. Ahí es cuando entramos en alerta. Mi madre y mi hijo van al jardín para preguntar y les dicen que hacía alrededor de un mes que no estaba yendo. En la casa no estaba más y lo único que le dijo a los vecinos es que se mudaba pero que no podía decir dónde. A partir del 11 de octubre fue cuando se fue. Tendría planeado todo esto porque las deudas que tendría son seguramente por el pago del pasaje.
Pérdida de contacto
Ante la falta de contacto, el pasado 8 de noviembre el hombre acudió a la sede de Fiscalía para realizar una denuncia por averiguación de paradero para tratar de aclarar la situación.
Casi en simultáneo “un amigo que vive en España me dijo por Facebook que vio a mi hija con su madre allá. Fue el único que me lo corroboró. Si hubiera sido por el Juzgado, todavía no sabríamos dónde está”.
En el marco de la causa iniciada, hasta el momento se enviaron oficios a la escribanía, donde se encontraba un documento en el cual se comprometía a firmar la autorización para que la menor pudiera salir del país en caso de solicitarlo; a la Dirección Nacional de Migraciones, para determinar si la mujer salió del país o no de manera legal; y al Juzgado de Familia, para unir los expedientes.
Gustavo García sostuvo que, en caso de haber viajado a España, “tendría que haber falsificado el pasaporte y algún otro papel porque yo no firmé nada”.
“Cuando con mi familia empezamos a buscar a mi hija, la media hermana, con quien tengo buena relación, me llamó y me dijo que se había ido a España, que dejó un montón de deudas y eso lo comprobé consultando el Veraz y la Justicia también lo puede hacer”, citó en relación a otro de los comentarios que sostienen su sospecha.
Celeridad a
la Justicia
“El día que me enteré, desesperado, fui a hacer la denuncia”, aseguró García, quien deslizó cuestionamientos en torno al accionar de la Justicia al señalar que transcurrió cerca de un mes desde la presentación “y todo lo que tengo son versiones de gente que me informa pero no sé dónde está, cómo está viviendo, si tiene para comer”.
Confió que siente que “todos se están lavando las manos” y que “nadie se quiere hacer cargo de nada. No respetan los derechos de un menor a que tenga un vínculo con el padre”.
Admitió que “estoy haciendo todo lo que está a mi alcance. Respeté los tiempos al Juzgado de Familia y ahora al Penal y no sé si es mi ansiedad o qué pero tienen que darle un poco más de velocidad porque hay una menor de por medio”.
“¿No importan los derechos de la nena, el vínculo con la familia paterna?”, se preguntó.
Incluso expuso una teoría por la cual se siente “desamparado” al señalar que “todo se fundamenta porque hubo un hecho de violencia familiar, en el cual tampoco me escucharon porque quise hacer la denuncia por intento de homicidio y nadie escucha nada. Pienso que en los juzgados el hombre es tildado de agresivo y la mujer de víctima y no siempre es así”. u
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“Tengo miedo por mi hija”
En un intento por reconstruir su historia, Gustavo García expuso las razones de su reclamo y reconoció que, antes de perder contacto con la menor, sus intenciones eran acordar un régimen de visita “normal” para criar a su hija “como lo hice con mi hijo que tengo de mi primer matrimonio”.
“Pero después de esto y con los antecedentes de esta persona, tengo miedo por mi hija porque no sé qué es lo que va a hacer”, confió.
Y aseguró que “quiero que la Justicia analice e investigue a los dos, que vea los antecedentes de la madre y los míos, y evalúe en base a eso” para determinar “con quién es conveniente que esté mi hija”.
“Quiero recuperar a mi hija, mínimamente el régimen de visitas. A mi hija le quitaron el derecho de tener un padre y a mí el derecho como padre”, reveló.
Para finalizar expresó su deseo: “Espero que la Justicia se ponga en humana y vea que hay en juego una nena de cinco años. No saben con quién está y es desesperante. Que hagan algo, aunque sea por mi hija”. u
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