?Un paraje incierto?, en el Teatro del Fuerte
Cerca del río. Año 2071. Tres individuos sobrellevan una rutina ordinaria, seca ya. Los agobia una oscura sospecha: el fantasma de haber estado, cien años antes, en un paraje incierto. ¿Cómo llegaron? ¿Para qué? ¿A quién podía servirle un viaje así? El texto, la escenografía y la puesta en escena corresponden a Leo Mouillerón.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSobre la construcción
escénica de la puesta
Una ?pelopincho? al centro de la escena, repleta de papel trozado que irá desparramándose, mezclándose con las acciones, confundiéndose con otros papeles, libros que se leen y se tiran.
Un lienzo ancho detrás de la pileta, extendido, como panorámica de fondo. Pero a poco andar es una pantalla donde se retroproyectan imágenes. Imágenes conocidas y extrañadas a la vez. Una visión del Tandil de los ?70 en diapositivas. ¿O no es Tandil?
Una pecera con líquenes donde se pesca, una escalera donde se apilan piedras y crece el musgo, un casco de soldador al que llaman ?La máquina?. Y la luz, la luz de escena, cada vez más intensa, molesta, quemante. Al final la contraluz del polo, helada, ésa que se dice parece de la Luna. Eso. Algo así.
Algunas reseñas
de espectadores
?La devastación de la naturaleza en el año 2071 ha convertido al lugar en una desolación, falta el agua. Agobio e imposibilidad de revertir las condiciones ambientales lleva a los humanos a un vacío existencial en el que sólo la palabra los mantiene en pie. Deambulan, conversan, leen fragmentos, se hastían y se angustian en medio de esa desolación. Una pileta pelopincho es su lugar de refugio, sólo que en lugar de contener agua contiene celulosa?.
?Los actores, jóvenes, tienen la espontaneidad y el manejo de los códigos dramáticos que les permiten expresar la subjetividad y componer el espacio con la ayuda de una mínima escenografía construida por objetos reales resignificados por el contexto desolador del paisaje?.
?La crítica a la destrucción irracional del medio corre por cuenta del observador. En escena, en cambio, se muestra la imposibilidad de la vida. La obra, entonces, no acaba en la representación misma, sino que el receptor que percibe la superposición de los planos del relato entre pasado-futuro predecible se ve impulsado a la reflexión?.
Las entradas, a un valor de $10, podrán ser adquiridas el mismo sábado en boletería del teatro, a partir de las 19.30.
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