Un policía echó a su esposa e hijos, y permanece atrincherado en su casa desde hace tres días?
Se trata de un cabo primero de la Policía provincial Maximiliano Arias, de 35 años, quien se atrincheró en la casa de Chaco y Olascoaga, de Senillosa, con su arma reglamentaria y cinco escopetas, y el lugar peramence rodeado por varios efectivos de esa fuerza.
El cabo había sido echado de su casa siete meses antes por una medida cautelar de exclusión por violencia familiar, por lo que desde entonces residía en la casa de su madre. Sin embargo, el sábado pasado embistió su automóvil Torino contra la propiedad para recuperarla y echar, luego de realizar varios disparos intimidatorios, a la calle a su esposa y los hijos de la pareja: una niña de once años y un chico de siete.
Después, el agente, que prestaba servicios en la Dirección de Tránsito local, se dedicó a esperar la previsible intervención policial con cinco escopetas de caza y su arma reglamentaria. “Se lo nota, según manifiestan quienes han accedido directamente, que está bien, pero que tiene su postura. No acepta diálogos con familiares ni con amigos”, expresó el subcomisario Hernán Cortez, de la policía local sobre la situación.
Según revelaron otras fuentes policiales, el agente se mantiene inflexible en la decisión de no abandonar la casa y sólo accedía a dialogar con su jefe directo, el comisario Ricardo Navarrete.
El caso es seguido de cerca por el juez de instrucción número 4, Carlos Piana, que por el momento no había decidido el desalojo de la vivienda, orden que esperaban los policías que mantenían rodeado el lugar.
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