Un prefecto corrió a un ladrón, evitó un asalto y murió de un infarto
Fuentes de la comisaría 52 informaron a Télam que, de acuerdo a la evaluación de los médicos policiales, el deceso de la víctima se produjo en la esquina de Tabaré y Cañada de Gómez por un paro cardíaco.
Todo comenzó al mediodía en unas oficinas que los administradores de la feria La Salada de Lomas de Zamora tienen en la esquina de Timoteo y Tabaré.
La víctima, un prefecto en actividad que además trabajaba como custodio en ese lugar, notó a un taxi merodear de manera sospechosa.
Según las fuentes, del taxi, que luego se determinó había sido robado en jurisdicción de la comisaría 36, bajó un joven sospechoso aparentemente armado y allí el prefecto realizó dos disparos al aire con fines disuasivos.
Pese a ser perseguido por unos metros, el sospechoso escapó y el prefecto corrió a buscar ayuda hasta la esquina de Tabaré y Cañada de Gómez, donde suele haber presencia policial.
El custodio llegó a esa esquina ya descompuesto, allí cayó desvanecido y los médicos policiales luego comprobaron que no tenía lesión alguna y que lo más probable es que sufrió un infarto.
Un jefe policial aseguró a Télam que “si el objetivo del robo iba a ser la oficina de La Salada, el delincuente no contaba con buena información porque allí no se manejaba dinero”.
El caso es investigado por la comisaría 52 que ayer por la tarde realizó tareas de inteligencia para intentar identificar y detener al sospechoso. (Télam)*
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios