Un profesional cuestionó la concentración de las farmacias y su ausencia en los barrios
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En Tandil hay dos normativas referidas a esta temática. La primera establece que entre farmacia y farmacia tiene que haber 300 metros de distancia y la segunda es que tiene que haber una farmacia por cada 3.000 habitantes.
“La primera medida no se cumple porque en una misma manzana hay tres o cuatro farmacias y la segunda, tampoco, porque se rige por el censo de 2010 donde dice que la ciudad no creció y eso no es verdad. En Tandil no se abre una farmacia particular desde hace más de 10 años y la única que se abrió es la de la Unicén pero que no es una farmacia al público sino únicamente para los empleados de la Universidad”, explicó Pedro Dániels.
Oriundo del partido de Lanús donde trabajaba como director técnico en una farmacia, hace cinco años se instaló en Tandil con su familia con la ilusión de iniciar un emprendimiento en el rubro.
Hoy su principal preocupación radica en la imposibilidad de inaugurar su propia farmacia ya que, según el último censo, la ciudad cuenta con 120.000 habitantes y entonces corresponde que estén funcionando 41 farmacias incluyendo una en Vela.
Además, reclama que el crecimiento que se ve en la ciudad no está reflejado en el censo y que las farmacias sólo se encuentran en el cuadrado central de Tandil.
“Hubo un crecimiento de entre 30.000 y 40.000 habitantes y hay zonas enteras como el barrio Arco Iris I, II y III donde tienen una cantidad de población que en total serán más de 10.000 habitantes. Ahí no tienen farmacia, al igual que en ninguna zona pobre de Tandil: no hay en Las Tunitas, Villa Aguirre, barrio La Movediza, El Porvenir ni en el Parque Industrial. Solamente hay algunas sueltas como la farmacia de la calle Del Valle, otra a una cuadra de la Universidad Barrial y en Brasil frente al Cementerio municipal”, confirmó.
Incluso, Pedro afirmó que hay zonas donde la gente tiene que caminar 80 cuadras para llegar a una farmacia y conseguir un remedio. Un claro ejemplo es el de una vecina que tuvo que comprar un medicamento que le costó 18 pesos pero que el remís para llegar a la farmacia le salió 23; gastando un total de 41. Y añadió que “si hubiese un censo real en Tandil yo creo que llegaría a los 150.000 habitantes y así se tendrían que abrir 10 farmacias nuevas”.
Sin respuesta del
Colegio de Farmacéuticos
Además, denunció que desde el Colegio de Farmacéuticos no le dan ninguna respuesta concreta ya que allí se tratan muchos temas laborales, pero nunca se habla de nuevas habilitaciones. “Esto pasa porque como los propietarios son componentes del mismo colegio, entonces la torta no se puede dividir en más porciones”, sostuvo.
Sin poder ejercer su profesión, actualmente Pedro Dániel se dedica a dar clases y trabaja en varios colegios como profesor de física, fisicoquímica, biología. “He sobrevivido con la docencia, pero no es lo que yo buscaba”, se lamentó. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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