Un proyecto de la 501 recibió el segundo puesto en el Premio Presidencial ?Escuelas Solidarias?
El Ministerio de Educación de la Nación reconoció a la Escuela de Educación Especial 501 con el Premio Presidencial ?Escuelas Solidarias?. El proyecto fue desatacado de entre un total de 3800 trabajos que concursaron en la convocatoria lanzada por el programa.
Laura Tami, Guillermina Rodríguez y Jorgelina González son las alumnas que trabajaron activamente en la experiencia, con un proyecto destinado a los alumnos de Tandil que padecen celiaquía y deben comer en sus escuelas, pero no tienen un menú adecuado para ellos.
Para llevar a cabo este emprendimiento, la Escuela de Educación Especial 501 trabajó con el Consejo Escolar, el Centro de Formación Profesional y otras escuelas, donde se trasladaron para encuestar a sus integrantes.
Además, desde lo curricular pudieron investigar sobre la celiaquía, cómo atacaba y qué era. También trabajaron con la vicepresidenta de la Asociación de Celíacos que los ayudó y proporcionó información y los acompañó hasta el momento de la premiación. ?Ellos valoraron el trabajo en red y poder mirar lo que les pasaba a otros?, aseguró Mariel Echeverría.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDatos relevantes
La orientación pedagógica de la secundaria que cursan estas alumnas es en alimentación y por eso, durante el año pasado aprendieron a cocinar para celíacos. La primera tarea realizada fue un relevamiento sobre los casos existentes y a partir de allí, ?investigamos quiénes eran celíacos a través de una encuesta. Cocinamos con una señora que se llama María Marcos. Hicimos masitas, pizzetas y alfajores?, explicó Laura.
Guillermina contó que ?nosotros queríamos hacer comida para los chicos de las escuelas que desayunaban o merendaban y no tenían nada que comer para ellos?.
A fin de 2008 ya habían completado la etapa de preparación y este año debían comenzar con la elaboración de los productos y la distribución, pero ?nos quedamos sin las horas de la profesora, porque trabajamos con el Centro de Formación Profesional 403 que permite que los alumnos se integren para trabajar con ellos y con el resto de las personas en estos cursos, pero este año no le dieron las horas y nos quedamos?, contó Mariel.
La premiación
Si bien el plan quedó trunco por falta de horas cátedra disponibles, la experiencia realizada se envió al Premio Presidencial en forma de proyecto y, afortunadamente, fueron estas alumnas quienes lograron ganar el segundo premio que consiste en 7.000 pesos y está destinado a dar cumplimiento al propósito inicial de cocinar para los alumnos celíacos. ?La idea es recompensar al solidario, al que se preocupa por el otro y en este camino se enriquece. La gente que da este premio consideró que era un proyecto solidario y nos dieron el premio?, explicó su profesora.
Con el dinero obtenido podrán pagar las horas necesarias para que la profesora María Marcos siga adelante con las clases y como el Consejo Escolar les proveerá los insumos, los chicos podrán ponerse manos a la obra entre la segunda o tercera semana de septiembre.
Esta producción será destinada a las distintas escuelas y ?las chicas cocinarán los desayunos y meriendas para entregar a las distintas instituciones. Se van a llevar al Consejo Escolar que va a hacer la distribución en las escuelas. Nosotros tenemos que tener sumo cuidado en la elaboración y empaquetado porque es para personas celíacas?, indicó Mariel Echeverría.
Viaje a Buenos Aires
La experiencia de viajar a Capital para recibir el premio y la capacitación en proyectos solidarios fue muy satisfactoria para los docentes y las alumnas.
Laura contó que ?fuimos a un hotel con Mabel (Rosá), la directora, Mariel (Echeverría) y las compañeras, y ganamos el segundo premio. Todos los días nos enseñaban una cosa nueva de proyectos solidarios?.
Cabe destacar que los finalistas de los casi 4 mil trabajos fueron sólo 28 proyectos y, como mencionamos, la Escuela de Educación Especial 501 tuvo el agrado de recibir el segundo de ellos.
?El proyecto de las escuelas solidarias está instalado desde hace mucho tiempo en Argentina y realmente nunca habíamos tenido acceso. Hasta el Ministro de Educación fue uno de los jurados… y nos decían que reconocen que uno pueda ver la necesidad de otro y trabajar en red con mucha gente?, indicó Mariel Echeverría.
Mabel Rosá, directora de la Escuela, llegó convencida de que esta experiencia fortalecerá este tipo de emprendimientos en la institución y hará que la misma funcione como un núcleo para gestar nuevos proyectos solidarios.
Para concluir, las alumnas dijeron a coro: ?Estamos contentas, fue una muy buena experiencia y ya tenemos ganas de empezar con la producción?.*
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